Anuncio

Flora y fauna de Puerto Rico mejoran un año después del paso del huracán María

La flora y fauna de Puerto Rico, un año después del paso de María, mejoran de los estragos provocados por el histórico huracán que arrasó la isla caribeña provocando graves daños ambientales y materiales. EFE/Archivo

La flora y fauna de Puerto Rico, un año después del paso de María, mejoran de los estragos provocados por el histórico huracán que arrasó la isla caribeña provocando graves daños ambientales y materiales. EFE/Archivo

EFE

La flora y fauna de Puerto Rico, un año después del paso de María, mejoran de los estragos provocados por el histórico huracán que arrasó la isla caribeña provocando graves daños ambientales y materiales.

El director de la Oficina de Manejo de Costas y Cambio Climático del Departamento de Recursos Naturales (DRNA) de Puerto Rico, Ernesto Díaz, dijo hoy a Efe que el huracán María provocó graves daños medioambientales en la isla que tratarán de combatirse con esperada inversión de fondos federales.

Díaz detalló que el huracán María, aunque también Irma, provocaron la rotura de un número ingente de corales, de los que el DRNA, a través del trabajo de buzos, ha restaurado ya 12.000 fragmentos, aunque como reconoció hay todavía decenas de miles que deben atenderse, lo que no ha sido posible aún por falta de fondos.

“Las barreras de corales fueron fundamentales para la protección de la energía mar”, indicó Díaz, tras explicar que los buzos del DRNA llevaron a cabo una labor fundamental de reconstrucción con la ayuda de cemento hidráulico.

En cuanto a las playas, el funcionario recordó que antes del paso de los huracanes del pasado septiembre un 60 % de las de la isla estaban afectadas por erosión moderada, un “proceso que se vio exacerbado por los huracanes Irma y María, que provocaron en algunos casos pérdidas que no se han podido recuperar”.

Díaz destacó que para contrarrestar esos daños está en marcha un plan para traer arena a las playas afectadas, a lo que se suma la puesta en marcha en octubre de un estudio que podría durar hasta 3 años para conocer el alcance exacto de daños.

En los bosques hasta el 90 % de la vegetación fue dañada, una situación que ha ido cambiando poco a poco de forma natural de manera que actualmente ya es difícil en algunas áreas reconocer los estragos causados por los huracanes de septiembre.

Una de las áreas que más sufrió los huracanes de septiembre es el Corredor Ecológico del Noreste, que alberga ecosistemas naturales tales como bosques costeros, humedales, manglares, arrecifes de coral, una laguna bioluminiscente y kilómetros de playas vírgenes fundamentales para el anidaje de la tortuga tinglar, la más grande del mundo.

El presidente del grupo ambientalista Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste, Cristóbal Jiménez, señaló a Efe que esa importante área natural de la costa este de isla se vio gravemente afectada por el paso del huracán María.

Jiménez detalló que, en primer lugar, la fuerte erosión que afectó al Corredor hizo que se perdiera superficie de playa, lo que probablemente repercutió en que este año el área recibiera menos tortugas tinglar para poner sus huevos.

Señaló que el manglar, zona formada por árboles cercanos a la desembocadura de cursos de agua dulce, fue probablemente la más afectada por el huracán.

“El manglar absorbió la fuerza de la marejada, lo que a su vez lo afectó profundamente”, destacó Jiménez, para quien un simple paseo por la zona muestra los estragos causados por el ciclón.

Jiménez destacó que, no obstante, en el bosque seco del Corredor la situación ha mejorado sustancialmente y el verdor de la vegetación es ya evidente.

Otra de las zonas fuertemente afectadas fue el Estuario de la Bahía de San Juan, hábitat de más de 160 especies de aves, 308 especies de plantas, 87 de peces y 20 especies de anfibios y reptiles, de las que 16 son consideradas únicas en Puerto Rico.

La directora ejecutiva del Programa Estuario de la Bahía de San Juan (PEBSJ), Brenda Torres, explicó a Efe que el paso del huracán María supuso problemas para la calidad del agua debido a la descargas fecales por el colapso de pozos sépticos a causa de los daños provocados a las infraestructuras.

Torres destacó que actualmente se trabaja junto a agencias locales y federales en la evaluación ambiental, limpieza y restauración de ecosistemas y cuerpos de agua afectados.

Dijo que se trabaja en el desarrollo de centros resilientes, en la remoción de escombros vegetativos y la limpieza de canales de agua que contribuirán a la mejora de la situación en general.


Anuncio