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Washington y Pionyang negocian retomar búsqueda de caídos en Guerra de Corea

El presidente estadounidense, Donald Trump (i), junto al secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (d). EFE/Archivo

El presidente estadounidense, Donald Trump (i), junto al secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo (d). EFE/Archivo

EFE

Washington y Pionyang están discutiendo la posibilidad de retomar las tareas de búsqueda de soldados caídos en la Guerra de Corea (1950-1953), suspendidas en 2005, en lo que fuentes oficiales describieron hoy como negociación “independiente” de la posible desnuclearización del país asiático.

“El secretario de Estado (Mike) Pompeo nos autorizó a buscar una comunicación directa con el Ejército norcoreano, de manera independiente a las negociaciones sobre la desnuclearización”, explicó hoy el director de la Agencia de Contabilización de Desaparecidos en Combate y Prisioneros de Guerra del Departamento de Defensa (DPAA, por sus siglas en inglés), Kelly McKeague.

El funcionario sostuvo que fue Corea del Norte quien dio el primer paso en julio, cuando hizo llegar al Gobierno una propuesta para iniciar las tareas de recuperación y que, una vez que la DPAA contó con la autorización de Pompeo, se pusieron en contacto de forma “inmediata” con la misión diplomática norcoreana ante las Naciones Unidas para que ejerciera de interlocutor.

Por el momento, las negociaciones siguen un cauce similar a unas conversaciones con idéntico propósito mantenidas por ambas partes en 2011 cuando se llegó a firmar un memorando de entendimiento, pero que finalmente no se llegó a poner en práctica por la decisión del Gobierno norcoreano de realizar pruebas nucleares, lo que llevó a la Casa Blanca a cancelar la operación.

“Básicamente, esta ha sido una versión actualizada de la propuesta acordada en 2011", detalló McKeague.

La iniciativa incluye que Washington reembolse a Corea del Norte los gastos en los que incurra durante las labores de recuperación de los restos, una medida que es habitual en este tipo de misiones y que está contemplada en los estatutos de la DPAA, aseguró el funcionario.

Sin embargo, subrayó, la propuesta inicial de los norcoreanos es “excesiva”, por lo que los estadounidenses están ahora preparando una contraoferta que esperan poder presentar la última semana de octubre, con la esperanza de comenzar las excavaciones durante el primer semestre del año próximo.

De alcanzarse un acuerdo, la DPPA enviará a territorio norcoreano equipos de entre 15 y 20 personas, con antropólogos y expertos en desactivación de explosivos, a los que se unirán soldados norcoreanos, que serán quienes realicen las excavaciones.

McKeague se mostró convencido de que el personal estadounidense no correrá ningún riesgo, puesto que durante la última misión similar, desarrollada entre 1996 y 2005, la delegación del país “nunca estuvo bajo amenaza”.

Cuestionado sobre la posibilidad de que un giro brusco e inesperado en las negociaciones que ambos Gobiernos mantienen desde hace meses pudiera poner en peligro a los expertos de la DPAA que se encuentren sobre el terreno, el funcionario se mostró optimista.

“Aunque la situación siempre ha sido frágil y somos conscientes de que seguirá siendo así, el hecho de que nos podamos sentar a negociar con ellos -desde nuestro punto de vista- debería servir, al menos, como una forma de cimentar una confianza que permita a ambas partes encontrar una vía para colaborar”, concluyó McKeague.

Desde hace meses, el presidente Donald Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un, buscan un acuerdo que ayude a rebajar las tensiones bilaterales debido al programa nuclear del país asiático.

En el marco de esas conversaciones Corea del Norte entregó en julio a EE.UU. 55 urnas que contenían los restos de soldados desaparecidos en la Guerra de Corea.

Precisamente hoy, el presidente Trump divulgó a través de su cuenta personal de Twitter la identidad de los dos primeros soldados estadounidenses identificados cuyos restos se encontraban en dichas cajas: el sargento del Ejército Charles H. McDaniel, de 32 años, y el soldado William H. Jones, de 19.

“Estos héroes están en casa, que descansen en paz y esperemos que sus familias puedan cerrar las heridas”, dijo el mandatario al concluir su mensaje.

Por otra parte, también este jueves, el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, participó en una ceremonia simbólica en la que depositó una de las banderas del país que cubrían las urnas que contenían dichos restos en el monumento a la Guerra de Corea, en Washington.

“Gracias al liderazgo del presidente Trump, nuestros chicos están volviendo a casa (...). No dejaremos a nadie atrás”, prometió Pence durante el acto.

El Departamento de Defensa estima que cerca de 5.300 soldados estadounidenses permanecen desaparecidos en Corea del Norte desde la guerra.


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