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Policía de Chicago será reformado con supervisión de un juez federal

El Departamento de Policía de Chicago, bajo escrutinio tras casos de uso injustificado de la fuerza letal, está inclinado a ser reformado bajo la supervisión de un juez federal, según un proyecto de acuerdo anunciado hoy. EFE/ARCHIVO

El Departamento de Policía de Chicago, bajo escrutinio tras casos de uso injustificado de la fuerza letal, está inclinado a ser reformado bajo la supervisión de un juez federal, según un proyecto de acuerdo anunciado hoy. EFE/ARCHIVO

EFE

El Departamento de Policía de Chicago, bajo escrutinio tras casos de uso injustificado de la fuerza letal, está inclinado a ser reformado bajo la supervisión de un juez federal, según un proyecto de acuerdo anunciado hoy.

Las autoridades locales revelaron hoy el borrador de 232 páginas de lo que será un decreto de consentimiento impuesto por la corte, y en el que se incluirán directrices de cómo los oficiales usarán la fuerza, entre otras áreas.

El acuerdo, anunciado en rueda de prensa por la fiscal general de Illinois, Lisa Madigan, y el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, todavía tiene que ser discutido por las partes involucradas, pero sería el último paso de un profundo proceso de cambio en la Policía de Chicago.

Esos cambios fueron reclamados por grupos defensores de los grupos civiles, como la Unión de Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Illinois, o comunitarios como Black Lives Matter Chicago.

Tras la muerte del joven afroamericano Laquan McDonald, de 17 años, ocurrida hace más de dos años en un polémico procedimiento policial, hubo semanas de protestas callejeras, acusaciones de encubrimiento de la Alcaldía y una investigación del Departamento de Justicia, que encontró problemas generalizados en el departamento.

La investigación, divulgada en enero de 2017, describió al Departamento de Policía de Chicago como una entidad donde sus miembros estaban mal capacitados, practicaban la brutalidad de manera excesiva y no eran disciplinados por sus supervisores.

“Nadie está contento con el estado de la seguridad pública en Chicago. No los residentes y tampoco la policía”, declaró Madigan.

“Demasiados residentes de Chicago no se sienten seguros en sus comunidades, y menos llamando a la policía”, agregó.

Por su parte, Emanuel hizo hincapié en que las reformas se realizarán con la colaboración de los policías, y señaló que algunos de los cambios, tales como una mejor capacitación, fueron solicitados “por ellos mismos”.

Según el alcalde, los objetivos de detener la violencia y reformar el departamento son “complementarios, no contradictorios”.

“Creo que este acuerdo resistirá el paso del tiempo”, dijo Emanuel. “Es exigible, sostenible y duradero”, agregó.

En opinión del superintendente de la policía, Eddie Johnson, el decreto de consentimiento “cambiará fundamentalmente la forma en que opera el Departamento de Policía de Chicago”.

El borrador será sometido a discusiones y comentarios públicos durante tres semanas, y a partir del 1 de septiembre el juez federal Robert Dow celebrará audiencias con la participación de los interesados, antes de decidir sobre el decreto de consentimiento final.

El oficial Jason Van Dyke, quien le disparó 16 veces a McDonald, será juzgado ese mismo mes de septiembre por homicidio agravado.

El último incidente grave de la policía de Chicago, donde fue muerto a tiros un afroamericano en el vecindario de South Shore, volvió a desencadenar violentos enfrentamientos entre manifestantes y la policía.

Aunque el hombre estaba armado, y según los registros en vídeo del incidente habría intentado utilizar una pistola que llevaba en la cintura, la comunidad volvió a protestar por el presunto uso del “gatillo fácil” de la Policía.


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