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ONG mexicanas exigen que impuestos se usen para prevención de enfermedades

(i-d) La representante del Poder del Consumidor, Fiorella Espinosa; la directora del Centro de Acción contra el Alcoholismo Francis Zaballa, y el representante del Poder del Consumidor Alejandro Calvillo ofrecen una rueda de prensa hoy, martes 24 de julio de 2018, en Ciudad de México (México). EFE

(i-d) La representante del Poder del Consumidor, Fiorella Espinosa; la directora del Centro de Acción contra el Alcoholismo Francis Zaballa, y el representante del Poder del Consumidor Alejandro Calvillo ofrecen una rueda de prensa hoy, martes 24 de julio de 2018, en Ciudad de México (México). EFE

EFE

Promover campañas de prevención contra el consumo de tabaco, alcohol, comida chatarra y bebidas azucaradas debe ser el principal uso que se les dé a los impuestos especiales sobre estos productos, dijeron hoy organizaciones de la sociedad civil.

“Los impuestos que se recaudan por estos productos generan 130.000 millones pesos (6.876 millones de dólares), pero el costo por los daños que provoca su consumo ascienden a los 555.000 millones de pesos (29.357 millones de dólares)”, aseguró en conferencia de prensa Fiorella Espinosa, investigadora en salud alimentaria de la agrupación El Poder del Consumidor.

La especialista aseguró que alcoholismo, tabaquismo y obesidad son la principal causa de morbilidad y muerte en México, y son el gran reto del nuevo gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador a partir del 1 de diciembre.

En su intervención, Francis Zaballa, directora de Acción Contra el Alcoholismo, dijo que esta enfermedad es ya “una emergencia sanitaria”, pues en los últimos cuatro años se ha duplicado el consumo de alcohol en niños, niñas y mujeres.

Aseguró que los recursos que se obtienen por el impuesto a las bebidas alcohólicas, que se estiman en 15.220 millones de pesos (805,1 millones de dólares), deberían utilizarse para promover campañas de no consumo de alcohol.

Ejemplificó que en países como Islandia se ha logrado casi eliminar el alcoholismo en jóvenes “pues se hizo una campaña en donde se preguntó acerca de sus intereses y se implementaron estrategias deportivas y culturales para reemplazar ese consumo”.

Zaballa detalló que tratar el alcoholismo en la población más joven implica impactos mayores. “Ahí es donde debemos actuar”, enfatizó.

Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, señaló que utilizar los impuestos en campañas de prevención es indispensable sobre todo en las comunidades más vulnerables, “pues es ahí donde se ha visto un repunte en enfermedades como diabetes y obesidad”.

Esto, dijo, es preocupante sobre todo si se considera que las proyecciones respecto a los costos por sobrepeso y obesidad se incrementarán a 272.000 millones de pesos (14.388 millones de dólares) para el año 2023, lo que representa cuatro veces más de que en 2008.

Los especialistas aseguraron que se requiere tomar medidas con regulaciones efectivas que comprendan la publicidad, la venta, el etiquetado, la vigilancia, el fortalecimiento de impuestos y la prevención y mejora de condiciones en las poblaciones más vulnerables.

Erick Antonio Ochoa, director de políticas en salud pública de la Fundación Interamericana del Corazón México, dijo que en el país es necesario reformar la Ley General para el Control del Tabaco y aumentar los impuestos a este producto.

Señaló que, por ejemplo, en países como Jamaica, un cajetilla de cigarros cuesta en promedio 11 dólares, mientras que en México su valor es de entre 2 y 3 dólares.

Los especialistas sugirieron al próximo gobierno que parte del dinero recaudado por los impuestos a estos productos se utilice para diseñar e implementar programas de prevención, campañas de no consumo, prohibición y regulación de la publicidad, además de etiquetados claros.

En el caso del alcohol, Zaballa dijo que se debería regular la venta estableciendo como edad mínima los 21 años. “De no actuarse de forma preventiva los costos por enfermedad y muerte seguirán escalando”, aseveró.

Finalmemte, Fiorella Espinosa recalcó que los beneficios obtenidos al implementar estas medidas son considerables.

“Según la Organización Mundial de la Salud, por cada dólar invertido en este rubro se obtendrá un retorno de al menos siete dólares por persona para 2030, lo que permitirá salvar 8,2 millones de vidas en países de ingreso bajo y mediano bajo”, concluyó.


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