Anuncio

FMI proyecta recuperación “más dura” para economías potentes de Latinoamérica

El director del departamento del Hemisferio Occidental de Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner. EFE/ARCHIVO

El director del departamento del Hemisferio Occidental de Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner. EFE/ARCHIVO

EFE

El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó hoy una recuperación “más dura” para algunas de las economías más potentes de Latinoamérica, una región para la que ha recortado las previsiones de crecimiento al 1,6 % en 2018 y al 2,6 % en 2019, cuatro y dos décimas menos que lo calculado en abril.

“La recuperación se ha vuelto más difícil para algunas de las economías más grandes porque las presiones del mercado a nivel mundial se han visto amplificadas por vulnerabilidades específicas de cada país”, explicó el director del departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, en su actualización de perspectivas regionales.

En este sentido, Werner argumentó que las condiciones financieras a nivel global “se han vuelto más tensas” y que las presiones del mercado financiero han sido “particularmente pronunciadas” en los países de la región con fundamentos económicos domésticos más débiles o con incertidumbre política.

Los nuevos cálculos del informe de Perspectivas Económicas Mundiales del Fondo rebajaron el crecimiento de Brasil en cinco décimas para 2018 hasta el 1,8 % y lo dejaron sin cambios para 2019 en el 2,5 %, mientras que mantuvieron las de México para este año en el 2,3 % y recortaron las del próximo en tres décimas al 2,7 %.

Por su parte, Argentina ha sido el país que ha sufrido un recorte más drástico en cuanto al pronóstico de su crecimiento económico futuro, en gran parte debido al fuerte ajuste fiscal acordado en el plan de ayuda financiera tras la abrupta depreciación del peso en mayo y junio.

“El crecimiento en Argentina se proyecta que se vuelva negativo en el segundo y tercer trimestres de 2018", señaló Werner.

El directivo agregó que “mientras la sequía redujo la cosecha agrícola, las presiones sobre la divisa de mayo y junio han pesado sobre la inflación y la confianza de los inversores, y creado la necesidad de mayores políticas de ajuste monetario y fiscal”.

En abril, el organismo dirigido por Christine Lagarde había situado las estimaciones de expansión de Argentina en el 2 % para este año y el 3,2 % el próximo, antes de conocerse en junio el plan de rescate de 50.000 millones de dólares y tres años de duración.

Por otro lado, el FMI también detalló que las crecientes tensiones comerciales “están incrementando los riesgos para las perspectivas actuales, incluso a través de un posible impacto en los niveles de incertidumbre y la inversión”.

Sin embargo, Werner aclaró en una rueda de prensa que al evaluar las medidas arancelarias que se han implantado hasta ahora, especialmente impulsadas por Estados Unidos, los efectos sobre sus proyecciones son aún “muy moderados”.

Al analizar otros países de la región, el FMI subió en cuatro décimas el pronóstico de Chile hasta el 3,8 % para este año y una décima hasta el 3,4 % en 2019, una revisión al alza básicamente alentada por una mayor confianza empresarial y del consumidor.

El Fondo, además, mantuvo la previsión de Colombia y Perú para 2018 en el 2,7 % y 3,7 %, respectivamente, al encontrarse en la senda correcta de recuperación económica.

El informe del FMI volvió a destacar la “profunda crisis socioeconómica” que vive Venezuela, un país que espera que decrezca un 18 % en 2018 y un 5 % en 2019 y cuya inflación se prevé que alcance el 1.000.000 %.

El análisis recortó también las previsiones de crecimiento económico de Centroamérica de este año al 3,3 %, seis décimas menos de lo que calculaba en abril, debido principalmente a la incertidumbre política que se vive en Nicaragua y el descenso del peso del sector de la construcción en la demanda de Panamá.

“La incertidumbre política en Nicaragua y las interrupciones temporales del sector de la construcción en el peso de la demanda interna de Panamá llevan a una pequeña revisión a la baja en 2018", explicó Werner.

El directivo especificó a los periodistas que las tensiones sociales del país nicaragüense han llevado a un “proceso de parálisis de actividades productivas y decisiones económicas importantes”.


Anuncio