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Denunciantes de irregularidades en ministerio de EEUU afrontaron represalias

El secretario de Asuntos de Veteranos, Eric Shinseki, pronuncia un discurso ante la Coalición Nacional por los Veteranos Sin Hogar en Washington DC, Estados Unidos. EFE/Archivo

El secretario de Asuntos de Veteranos, Eric Shinseki, pronuncia un discurso ante la Coalición Nacional por los Veteranos Sin Hogar en Washington DC, Estados Unidos. EFE/Archivo

EFE

Los trabajadores del Departamento de Asuntos de los Veteranos que denunciaron irregularidades internas se enfrentaron a acciones disciplinarias en mayor medida que sus colegas, revela un informe presentado este jueves.

El estudio, de la organización Government Accountability Office (GAO, en inglés), analizó el periodo de 2010 a 2014, que concluyó con la dimisión del entonces secretario, Eric Shinseki, por el escándalo en la administración de salud.

Según la GAO, en ese periodo se presentaron 135 denuncias internas.

Un 10 % de los denunciantes afrontaron acciones disciplinarias el mismo año de la denuncia, mientras que otro 8 % lo hizo al siguiente, mientras que solo un 1 % de los demás empleados del departamento recibieron este tipo de sanción.

Seis de los denunciantes entrevistados por la GAO aseguraron que sus superiores adoptaron, en represalia, “varias acciones indetectables”, como negarles el acceso a equipos informáticos necesarios para completar sus tareas.

El estudio también reveló que cinco de 17 funcionarios objeto de las denuncias sobre los que se comprobaron irregularidades no recibieron ningún tipo de castigo.

El Gobierno de Barack Obama (2009-2017) se enfrentó en 2014 a un escándalo generado por los fallos y retrasos en la red de hospitales del Departamento de Asuntos de los Veteranos.

En un hospital de Phoenix (Arizona), que estuvo en el centro del escándalo, los retrasos en las listas de espera, falseadas para ocultar la lentitud en la atención de los pacientes, pudieron provocar o contribuir a la muerte de 40 excombatientes.

Hace un año, el ahora presidente, Donald Trump, firmó una ley para reformar el departamento facilitando el despido de los empleados que “pongan en peligro” a los excombatientes y proteger a los que denuncien situaciones o acciones incorrectas.

Trump se quejó entonces de que algunos de los implicados en el escándalo siguen seguían empleados en el departamento debido a “leyes anticuadas”.


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