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Primera dama de Honduras atestigua “anhelo” de los niños por la reunificación

Fotografía cedida por la Casa Presidencial de Honduras donde aparece la primera dama de Honduras, Ana García de Hernández (i), mientras habla con un miembro de la Patrulla Fronteriza (CBP), durante una visita a la zona fronteriza entre EE.UU. y México en el área de Río Bravo, Texas (EE.UU.). EFE/Casa Presidencial de Honduras/SOLO USO EDITORIAL

Fotografía cedida por la Casa Presidencial de Honduras donde aparece la primera dama de Honduras, Ana García de Hernández (i), mientras habla con un miembro de la Patrulla Fronteriza (CBP), durante una visita a la zona fronteriza entre EE.UU. y México en el área de Río Bravo, Texas (EE.UU.). EFE/Casa Presidencial de Honduras/SOLO USO EDITORIAL

EFE

La primera dama de Honduras, Ana García de Hernández, confirmó hoy que la situación de los menores inmigrantes detenidos en la frontera con México es “aceptable”, pese a su “anhelo” de regresar con sus familias.

García visitó hoy dos centros de detención temporal para menores en la ciudad fronteriza de Bronwsville (TX), en los que pudo conocer las instalaciones donde los pequeños duermen, comen o realizan actividades educativas.

“En el caso específico de Honduras, en el albergue destinado a las niñas hay 120 menores, de las cuales 12 fueron separadas de sus familias y en cuanto a los varones tenemos 410 hondureños con 56 de ellos separados de sus padres y que todavía no han sido reunificados”, explicó la primera dama en una entrevista con Efe.

Por ello, insistió en avanzar en el proceso de “unión familiar”, pese a que reconoció que la situación se ha tranquilizado tras un primer momento de “incertidumbre”, toda vez que los niños pudieron contactar por teléfono con sus familias.

A finales del mes de mayo, la Administración del presidente Donald Trump , decidió aplicar varias medidas de “tolerancia cero” en la frontera con México con la imputación de cargos penales a todos los inmigrantes detenidos por cruzar la frontera de forma irregular.

Debido a la imposibilidad de que los niños sean encarcelados con sus padres, esta política provocó que más de 2.300 menores fueran separados de sus padres y enviados a centros de detención temporal, generando una gran controversia en la opinión pública.

En la visita que Ana García de Hernández realizó durante dos días a la frontera, también tuvo la oportunidad de conocer el trabajo de centros de ayuda a los inmigrantes, como el que la organización Catholic Charities (Cáritas) tiene en Bronwsville, en el que conversó con padres que ya han sido liberados.

A estas personas, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) les instala un brazalete electrónico que les limita la libre circulación a 75 kilómetros a la redonda.

“Obviamente después de una ruta tan larga, con tanto peligro, hay mucho cansancio, es una situación muy emocional; pero les hemos aconsejado que se presenten en los tribunales o que no salgan del perímetro establecido para que no tengan problemas legales posteriores.” comentó.

La primera dama hondureña profundizó durante la entrevista en los posibles problemas que provocan la migración irregular y en los retos para mejorar la seguridad de las personas.

Denunció la responsabilidad de las organizaciones criminales que se dedican al tráfico de personas, los llamados “coyotes”, que llegan a cobrar “entre 5.000 y 10.000 dólares” a las familias por llevarlas hasta Estados Unidos.

Sin embargo, García sostuvo que “estos delincuentes” no se preocupan por la salud ni el bienestar de las personas y su única preocupación es “hacer dinero a cualquier coste”, por lo que es fundamental perseguirlos y acabar con su actividad.

Además, aseguró que los países de origen, incluido el suyo propio, deben mejorar la condiciones de vida para evitar que sus compatriotas se vean obligados a emigrar poniendo en riesgo sus vidas.

En el caso hondureño, reveló que el presidente Juan Orlando Hernández mantiene diversos programas dedicados a reducir la violencia, además de iniciativas económicas que mejoren el desarrollo de las personas.

“Honduras parte de la premisa de que si conseguimos un país en paz y próspero, los ciudadanos se quedarán cerca de sus familias; hay que seguir trabajando para reducir las causas que provocan la migración y evitar así a los peligros de las rutas migratorias”, añadió la primera dama.

Por ello, destacó la relación con Estados Unidos para apoyar este propósito, que se certifica en visitas como la realizada o la reunión que mantuvo el presidente hondureño con el vicepresidente estadounidense, Mike Pence.

El recorrido de la primera dama finalizó con una reunión con las autoridades del ICE en Port Isabel (Texas) para conocer los detalles sobre los procesos de detención y procesamiento de inmigrantes, antes de regresar a Honduras.


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