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La coalición reconoce el derecho de Irak a “determinar” su relación con Irán

Partidarios del clérigo chií Muqtada al Sadr ondean banderas nacionales y cantan eslóganes durante una manifestación en la plaza Tahrir, en el centro e Bagdad, Irak, hoy, 4 de agosto de 2017. EFE/ARCHIVO

Partidarios del clérigo chií Muqtada al Sadr ondean banderas nacionales y cantan eslóganes durante una manifestación en la plaza Tahrir, en el centro e Bagdad, Irak, hoy, 4 de agosto de 2017. EFE/ARCHIVO

EFE

La coalición internacional ha reconocido que es Irak quien debe “determinar” la relación con “sus vecinos” pese a que la reciente victoria del clérigo chií Muqtada al Sadr, histórico antagonista de Estados Unidos, podría llevar a Bagdad a fortalecer sus lazos con Teherán.

“La relación de Irak con sus vecinos es algo que debe determinar Irak”, dijo en una entrevista por correo electrónico concedida a Efe el portavoz de la alianza Sean Ryan, coronel de las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Estas declaraciones contrastan con el clima de preocupación que reina en Washington después de que Al Sadr se alzará con la victoria en las elecciones parlamentarias celebradas en Irak el pasado 12 de mayo.

A pesar de que en los últimos tiempos Al Sadr ha mantenido las distancias con el Gobierno de Teherán, en la década de los 90 del siglo XX el clérigo se exilió en la ciudad iraní de Qom, hasta que en 2003 volvió a su país, donde, entre otros, comandó el Ejército de Al Mahdi, una milicia contraria a la presencia estadounidense en territorio iraquí.

Ryan no dudó en alabar los comicios de Irak, que calificó de “ocasión única” para el país por tratarse de las primeras elecciones celebradas desde el “ascenso” del grupo terrorista Estado Islámico (EI).

Precisamente fue el aumento de la presencia de extremistas en la región lo que llevó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a aprobar en 2014 la creación de la coalición liderada por Estados Unidos que, en el marco de la operación “Inherent Resolve” (Resolución Inherente), combate al yihadismo en Irak y Siria.

Bagdad, no obstante, proclamó la victoria sobre el EI el pasado mes de noviembre, lo que sumado a la antigua animadversión de Al Sadr hacia Estados Unidos, ha hecho correr por los pasillos del Pentágono los rumores de una posible salida de las tropas del país, una opción a la que Ryan quiso restar importancia.

“Mientras estemos invitados, trabajaremos con el Gobierno democráticamente electo de Irak, sin importar quién esté al frente”, aclaró.

En todo caso, el coronel apuntó que “aún queda mucho trabajo por hacer” para poder garantizar la “seguridad y estabilidad” de Irak, y consideró que la paz solo se podrá alcanzar mediante “la unidad” de los diversos pueblos que habitan en el Estado, si bien resaltó el papel que puede jugar la alianza en este proceso.

“La coalición está convencida de que puede traer a Irak la paz que el país necesita”, ofreció el portavoz.

Ryan no dudó en ensalzar el trabajo de las fuerzas de seguridad iraquíes (ISF), cuya capacitación es una de las grandes prioridades del Pentágono, especialmente desde que el presidente Donald Trump ocupa la Casa Blanca, debido a su interés por reducir la presencia militar estadounidense en la zona.

“A pesar de los constantes avisos del EI sobre su intención de trastocar las elecciones -expuso-, las ISF lograron mantener la paz y minimizaron la violencia por todo el país”.

Cuestionado sobre la situación en el segundo escenario en el que combate la coalición, Siria, Ryan destacó la importancia del inicio de la segunda fase de la operación ‘Round Up’ (‘Redondeo’), que tiene por objetivo acabar con los últimos reductos del EI en la cuenca del río Éufrates.

En el último año, los yihadistas han perdido mucho terreno en Siria lo que, junto a la liberación de Al Raqa el pasado mes de octubre, llevó al presidente de Estados Unidos a afirmar que la caída del autoproclamado califato del EI estaba “a la vista”.

Fruto de esta certeza, el comandante en jefe dio instrucciones a la cúpula militar para que empezara a planear la salida de las tropas estadounidenses del país, una decisión que numerosos especialistas tildaron de precipitada y que hizo temer por la estabilidad de la coalición.

Pese a esta decisión de Trump, Ryan garantizó que su aliado, las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza encabezada por milicias kurdas y respaldada por la coalición, continúan con su trabajo y están “centradas en derrotar al EI”.

“No puedo hablar por las FSD, ni por sus líderes. Pero, si sus acciones pueden servir de indicio, las FSD no han titubeado en su compromiso en la lucha contra el EI”, concluyó.


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