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Organismo antimonopolio de México condiciona la concentración Bayer-Monsanto

La presidenta de la Comisión Federal de Competencia Económica de México, Alejandra Palacios. EFE/Archivo

La presidenta de la Comisión Federal de Competencia Económica de México, Alejandra Palacios. EFE/Archivo

EFE

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) de México condicionó hoy la concentración entre Bayer y Monsanto a la venta de algunos negocios en favor de BASF con el fin de evitar un monopolio en ciertos mercados agrícolas.

La Comisión indicó en un boletín que su pleno resolvió condicionar la concentración Bayer-Monsanto a que se desinviertan los negocios de semillas de algodón genéticamente modificadas, la totalidad del negocio de semillas vegetales y ciertos herbicidas no selectivos, que son propiedad de Bayer.

Explicó que Bayer, una sociedad alemana, y Monsanto, estadounidense, son dos de los actores más importantes en la industria agrícola a nivel mundial, y en México ofrecen a los agricultores una amplia gama de semillas y productos para la protección de cultivos.

La Cofece indicó que, tras la concentración, Bayer se convertiría en el único oferente de semillas de algodón genéticamente modificadas en México.

Por ello, obtendría importantes participaciones de mercado en semillas para múltiples cultivos como cebolla, pepino, tomate, sandía, melón y lechuga, así como en herbicidas no selectivos.

“Estos mercados presentan altas barreras a la entrada, relacionadas principalmente con la dificultad y el tiempo que requiere la investigación y desarrollo de nuevos productos, las restricciones normativas y los altos montos de inversión”, apuntó.

Sin las condiciones impuestas, añadió, la operación reduciría de manera importante las alternativas que tienen los agricultores mexicanos en una amplia gama de semillas y en herbicidas no selectivos, “lo que podría ocasionar mayores precios y menor innovación, investigación y desarrollo de nuevos productos”.

Las condiciones propuestas en México por Bayer y Monsanto consisten en la venta a la firma BASF de sus negocios de semillas vegetales, semillas de algodón genéticamente modificado y de herbicidas no selectivos elaborados a partir de glufosinato de amonio.

La entidad señaló que BASF es una sociedad alemana que opera a nivel mundial y posee un negocio para la protección de cultivos (insecticidas, fungicidas y herbicidas), así como fertilizantes y productos para el tratamiento de semillas.

Por ello, determinó que esta empresa cuenta con la capacidad e incentivos para competir de manera “vigorosa” en los mercados involucrados.

De acuerdo con el boletín, para el análisis de esta operación la Cofece colaboró con otras autoridades de competencia a nivel mundial, principalmente el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

“Bayer y Monsanto deberán aceptar, en su totalidad, las condiciones impuestas por la Cofece para poder cerrar la transacción”, expuso el organismo antimonopolios en México.

Añadió que una vez que se ha notificado la resolución a las partes, la ley les otorga el derecho de acudir a los tribunales mexicanos para que sea revisada la legalidad de la actuación de la Comisión.

No está claro en qué medida esta resolución afectará los planes del grupo farmacéutico y químico alemán Bayer, que prevé cerrar la compra del fabricante estadounidense de transgénicos Monsanto el 7 de junio por 63.000 millones de dólares (unos 54.000 millones de euros) y ampliará capital por 6.000 millones de euros (unos 7.010 millones de dólares) para financiarla.

Bayer informó hoy de que ya tiene todas las autorizaciones necesarias para acometer la mayor adquisición en la historia de la compañía.

“La adquisición de Monsanto es un hito estratégico para fortalecer nuestra cartera de negocios de salud y alimentación”, dijo el presidente de Bayer, Werner Baumann.

Bayer ha tenido que vender algunos negocios por 7.600 millones de euros (unos 8.888 millones de dólares) a BASF para cumplir las condiciones establecidas por las autoridades reguladoras.


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