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Nación Lakota celebra victoria sobre “cien años de genocidio líquido”

La nación indígena Oglala Lakota celebra hoy en la reserva Pine Ridge el primer año de su victoria frente al "genocidio líquido" del que, según sus representantes, han sido víctimas durante un siglo por parte de desalmados comerciantes. EFE/Archivo

La nación indígena Oglala Lakota celebra hoy en la reserva Pine Ridge el primer año de su victoria frente al “genocidio líquido” del que, según sus representantes, han sido víctimas durante un siglo por parte de desalmados comerciantes. EFE/Archivo

EFE

La nación indígena Oglala Lakota celebra hoy en la reserva Pine Ridge el primer año de su victoria frente al “genocidio líquido” del que, según sus representantes, han sido víctimas durante un siglo por parte de desalmados comerciantes.

La comunidad ha organizado una fiesta para celebrar el primer aniversario del cierre de los cuatro establecimientos de venta de bebidas alcohólicas que funcionaban en Whiteclay (Nebraska), una localidad de menos de 15 habitantes situada muy cerca de la reserva Pine Ridge, situada ven Dakota del Sur.

Los comerciantes de Whiteclay vendían hasta abril de 2017 más de 3,5 millones de latas de cerveza al año a los habitantes de la reserva y lo hicieron a lo largo de un siglo sin control policial y a pesar de las protestas y gestiones de los Oglala Lakota.

En la fiesta que se celebrará esta noche en Porcupine, en el territorio de los Oglala Lakota, habrá “música, baile, recitado, juegos para niños y adultos y oradores”, todo ello para celebrar “la sobriedad” de la comunidad y a la vez recordar a los que fenecieron por el consumo de alcohol y honrar a los que sobrevivieron.

“Hoy celebramos nuestro primer aniversario de sobriedad, el final de cien años de opresión, de cien años de genocidio líquido. Así es como nosotros llamamos al alcohol”, dice a Efe Olowan Sarah Thunder Hawk Martínez, activista de los Oglala Lakota.

Martínez explica como fue el largo proceso de terminar con el “alcoholismo multigeneracional forzado” de miles de nativos americanos del que hace responsables a las personas que les suministraban lo que llama el “veneno de Whiteclay”.

Martínez sabe que el cierre de esos establecimientos no significa el fin del alcoholismo en su pueblo y que el alcohol seguirá llegando a la reserva.

La verdadera victoria consiste en haber “identificado al opresor” y haber logrado el cierre de “negocios inmorales”, subraya.

Entre 15.500 personas y 28.000 personas, según distintos organismos, habitan la reserva de Pine Ridge, el condado más pobre del país, con un 97 % de sus residentes por debajo del nivel de pobreza del conjunto de los Estados Unidos.

Los ingresos promedio por familia, que están entre los 2.600 a los 3.500 dólares por año, son cinco veces menores que los de Puerto Rico y comparables a los de Nigeria, Marruecos o Egipto.

Como comparación, el ingreso familiar promedio por año en Nebraska es de 54.000 dólares anuales y de 53.000 dólares el de Dakota del Sur.

Hace un la Comisión de Control de Licores de Nebraska ordenó el cierre de las tiendas de licor en Whiteclay que, además, estaban asociadas con un “tipo de actividades delictivas”, incluyendo evasión fiscal (600.000 dólares en impuestos impagos), abusos sexuales, asesinatos, violencia, embriaguez en la vía pública, venta de alcohol a menores y compra de alcohol con vales para alimentos.

El daño causado por el “veneno de Whiteclay” es evidente. Según datos provistos por la nación Oglala Lakota, el 80 % de las familias en Pine Ridge enfrenta problemas de alcoholismo.

Dos de cada tres adultos son adictos al alcohol y uno de cuatro niños nacen afectados por el alcoholismo de su madre.

“Nuestros opresores querían matarnos lentamente y empezaron con nuestros abuelos y nuestras abuelas, envenenándolos con alcohol. Por eso lo llamamos el genocidio líquido. Y ahora estamos luchando contra otro veneno líquido, el petróleo en nuestra agua”, declaró Martínez.

Para la activista, su generación logró en diez años lo que sus antepasados no pudieron lograr en los 90 años anteriores debido a un cambio de estrategia que incluyó trabajar con tribus aliadas, como los Pueblo Barrio Warriors de Colorado, iniciar acciones legales y organizar marchas y protestas.

Pero la estrategia más efectiva consistió en una seria de acciones no violentas, directas e indirectas, hasta alcanzar el resultado deseado: un fallo de la Corte Suprema de Nebraska convalidando el cierre definitivo de las cuatro licorerías.

“Se eliminó el desastre de salud y seguridad públicas de Whiteclay. Ahora comenzamos a sanarnos del daño de los últimos cien años”, indicó Martínez.

En la celebración intervendrán, además de Martínez, Sonny Skyhawk, fundador y director ejecutivo de American Indians in Film and Television (Nativos Estadounidenses en Cine y Televisión), y Bryan Brewer, expresidente tribal de los Oglala Sioux.

Los Lakota “no esperamos que ningún político o predicador venga desde afuera para ser nuestro salvador. Nadie va a venir a salvarnos. Nuestras vidas están en nuestras propias manos”, dijo Martínez.

“Hemos reconocido al opresor y hemos demostrado que puede ser derrotado. El éxito viene de la unidad, el respeto y el amor, pero sobre todo del respeto a uno mismo”, concluyó.


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