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Los países del G7 aprietan a las tecnológicas para que combatan el extremismo

Miembros de la policía de Toronto buscan pruebas en el lugar en el que una furgoneta atropelló el pasado lunes a varias personas en Toronto (Canadá) hoy, 24 de abril de 2018. EFE

Miembros de la policía de Toronto buscan pruebas en el lugar en el que una furgoneta atropelló el pasado lunes a varias personas en Toronto (Canadá) hoy, 24 de abril de 2018. EFE

EFE

Los ministros de Seguridad de los países del G7 concluyeron hoy una reunión de dos días en Toronto (Canadá) en la que trataron la amenaza terrorista global y exigieron a las compañías tecnológicas que combatan el uso de internet para diseminar ideología extremista y desinformación.

La reunión ministerial del G7, que ha servido para preparar los temas de seguridad que los líderes del grupo de países más industrializados analizará durante la cumbre que realizarán en junio en la localidad canadiense de Charlevoix, estuvo marcada por la masacre del lunes en Toronto.

El ministro de Seguridad Pública de Canadá, Ralph Goodale, dijo hoy durante la conferencia de prensa final que los demás países del G7 (Alemania, EEUU, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón) expresaron su solidaridad con Canadá después de que un individuo arrollase este lunes con una furgoneta a decenas de personas, causando 10 muertos y 14 heridos.

Goodale insistió en que con la información disponible, el ataque no está siendo investigado como una acción terrorista.

En las sesiones de hoy, los ministros de Seguridad del G7, así como el comisario europeo de Inmigración, Dimitris Avramopoulos, se reunieron con representantes de Facebook, Twitter, Google y Microsoft para tratar sobre el mal uso de internet.

Las cuatro empresas forman el llamado Foro Internacional de Internet contra el Terrorismo, una organización establecida el año pasado por la presión de los países europeos y norteamericanos.

Goodale señaló que los países del G7 dejaron claro a los gigantes tecnológicos que esperan más acciones de estas empresas para impedir la diseminación de ideología extremista y desinformación a través de internet.

Según el ministro canadiense, “las compañías oyeron claramente” el mensaje de que si el ritmo de las acciones emprendidas por las compañías no mejora, tomarán medidas, aunque no especificó cuáles.

Durante el encuentro entre ministros y empresas, estas últimas ofrecieron estadísticas sobre las acciones emprendidas desde la última reunión que mantuvieron el año pasado en el marco de la Cumbre del G7 celebrada en Italia.

“Queríamos saber qué habían hecho”, dijo Goodale, que añadió que las compañías tecnológicas han aumentado su capacidad de respuesta.

“Por ejemplo, en el primer trimestre del año, Facebook intervino 1,9 millones de piezas de contenido del Estado Islámico o Al Qaeda, el doble que el trimestre anterior”, explicó.

“Están respondiendo. Pero queremos más. La retirada del material terrorista tiene que ser más rápida; se tiene que perfeccionar la automatización de la retirada de los materiales, y tienen que impulsar narrativas opuestas a las que ofrecen los grupos terroristas”, añadió Goodale.

Los ministros del G7 también trataron la problemática de personas radicalizadas que regresan a sus países de origen, el tráfico de personas, la gestión de amenazas internas y la ciberseguridad.

Con respecto al tráfico de personas, que Goodale calificó como una “abominable” violación de los derechos humanos, el ministro indicó que el G7 también ha exigido a los proveedores de servicios de comunicación que actúen, porque “la mayoría del tráfico de personas y el reclutamiento se realiza en internet”.

Entre los acuerdos anunciados, los países del G7 se han comprometido “a desarrollar una red de investigación” para mantener el nivel de avance que contrarreste el uso de tecnologías como la encriptación de mensajes por parte de organizaciones terroristas y criminales.

Según Goodale, las organizaciones terroristas están utilizando “sofisticadas herramientas de encriptado” para esconder sus comunicaciones y evadir la detección por parte de la Policía y los servicios de inteligencia.

“Debemos mantener el ritmo de avance a la par con el de la amenaza”, señaló.


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