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Rosselló justifica el cierre de escuelas en Puerto Rico

El Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública (FADEP) de Puerto Rico convocó a una Asamblea Nacional de Maestros el próximo domingo 15 de abril en la cancha cubierta del Colegio Universitario de San Juan, para aprobar un plan contra el cierre de escuelas. EFE/Archivo

El Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública (FADEP) de Puerto Rico convocó a una Asamblea Nacional de Maestros el próximo domingo 15 de abril en la cancha cubierta del Colegio Universitario de San Juan, para aprobar un plan contra el cierre de escuelas. EFE/Archivo

EFE

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, reiteró hoy que el cierre anunciado la pasada semana de 284 escuelas en la isla era algo necesario dada la pérdida de estudiantes durante los últimos años, un proceso que reconoció será “doloroso”.

Rosselló señaló en conferencia de prensa que la matrícula de estudiantes durante la pasada década se redujo en un 43 %, por lo que la medida era necesaria, a pesar de reconocer que “a nadie le gusta el cierre de centros escolares”.

El jefe del Ejecutivo destacó que el objetivo es el de que toda escuela que permanezca abierta cuente con los recursos necesarios y que en esa dirección van dirigidos los esfuerzos del Gobierno de Puerto Rico.

Rosselló matizó que, no obstante, el Gobierno “está disponible para el diálogo”, pero insistió en que los recursos son limitados y que se pretende que las escuelas en funcionamiento estén en condiciones óptimas.

Además, rechazó que se vayan a cerrar escuelas de excelencia, al apuntar que el cierre se llevará a cabo en las escuelas que están por debajo de los mínimos exigidos.

La secretaria del Departamento de Educación, Julia Keleher, dio a conocer la pasada semana que el sistema de enseñanza público permanecerá con 828 escuelas en sus siete regiones tras el cierre anunciado.

Keleher explicó que la decisión de cerrar las escuelas fue tomada por factores tales como el escaso número de estudiantes, bajo porcentaje de utilización, malas condiciones de la planta física, zonas de incidencia criminal, distancia, accesibilidad, aprovechamiento académico y servicios a estudiantes de educación especial.

La decisión está condicionada por la profunda crisis económica que sufre la isla hace una década que agravó una deuda de cerca de 70.000 millones de dólares en proceso de quiebra ordenada por un tribunal federal, lo que condiciona unas finanzas públicas en situación crítica y sin apenas liquidez.


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