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La floración de los cerezos marca el fin del frío en Washington

Varias personas caminan entre los cerezos florecidos, hoy, jueves 5 de abril de 2018, durante el Festival Nacional del Florecimiento de Cerezos, en la Cuenca Tidal de Washington (DC, EE.UU.). El festival conmemora un regalo de tres cerezos que en 1912 ofreció el entonces alcalde de Tokio, Yukio Ozaki, a la ciudad de Washington. EFE

Varias personas caminan entre los cerezos florecidos, hoy, jueves 5 de abril de 2018, durante el Festival Nacional del Florecimiento de Cerezos, en la Cuenca Tidal de Washington (DC, EE.UU.). El festival conmemora un regalo de tres cerezos que en 1912 ofreció el entonces alcalde de Tokio, Yukio Ozaki, a la ciudad de Washington. EFE

EFE

El “cherry blossom” o florecimiento de los cerezos, el espectáculo natural que se produce cada año con la llegada de la primavera en Washington, se completó hoy confirmando una tardía salida del frío que ha retrasado el proceso.

Después de un cálido final de febrero y un marzo más gélido de lo normal, la explosión de la floración de los cerezos que se encuentran en torno a un pequeño lago de la capital federal simbolizó el fin de las frías temperaturas, que se habían prolongado en la ciudad con nevadas pese al inicio de la primavera.

El Servicio Nacional de Parques, a tenor de las temperaturas registradas, había confirmado a comienzos de esta semana que a partir de hoy tendría lugar la floración máxima, cuando ésta afecta al menos al 70 % de los cerezos.

Al menos hasta el próximo domingo, los árboles mantendrán este espectacular aspecto, aunque este puede permanecer hasta un máximo de dos semanas.

Aunque la fecha en la que suele producirse este fenómeno tiende a ser en los últimos días de marzo, ésta ya se había dado en repetidas ocasiones en los primeros días de abril, como entre 2013 y 2015.

La floración más tardía registrada, un 18 de abril, ocurrió en 1958, mientras que la más temprana, un 15 de marzo, tuvo lugar en 1990.

“La predicción de la floración es casi imposible de realizar más de diez días antes”, recordó en un comunicado el Servicio Nacional de Parques sobre el espectáculo, que arrastra a miles de visitantes a observar la escena.

Regalados por Japón como símbolo de amistad, más de 3.500 cerezos fueron plantados en 1912 en los alrededores del lago Tidal Basin, en la zona monumental de Washington, y cada año florecen en una fecha, de acuerdo con el clima y los rigores del invierno, entre finales de marzo y comienzos de abril.

En 1965 el Gobierno japonés renovó el regalo y envió otros 3.800 árboles, cuya vida oscila entre los 25 y los 50 años, con el lema “el regalo que es dado cada año”, en clara alusión al florecimiento de los cerezos cada primavera.

En 2017, casi la mitad de los cerezos que seguían con vida perecieron debido a una helada que se produjo entre el 14 y el 16 de abril, según destacó el Servicio Nacional de Parques en un comunicado.


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