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ExxonMobil y Chevron aumentan ganancias por reforma fiscal pero no convencen

Vista de una estación de gasolina de la empresa Chevron. EFE/Archivo

Vista de una estación de gasolina de la empresa Chevron. EFE/Archivo

EFE

Las mayores petroleras de Estados Unidos, ExxonMobil y Chevron, registraron un incremento de sus beneficios en 2017 como consecuencia de la reforma tributaria aprobada por la Administración de Donald Trump a finales del año, pero sus resultados no convencieron a Wall Street.

ExxonMobil cerró el ejercicio fiscal con un beneficio neto de 19.710 millones de dólares, un 151 % más que en el anterior y en niveles nunca vistos desde que comenzó la caída de los precios en 2014, mientras que Chevron acumuló 9.269 millones y revirtió sus pérdidas de 2016, de 431 millones de dólares.

Ambas petroleras, que publicaron hoy sus resultados acumulados, reflejaron que las provisiones extraordinarias asociadas a la reforma fiscal que se aprobó en diciembre, impulsada por la Administración de Trump, tuvieron un impacto positivo en el cuarto trimestre.

ExxonMobil registró entre octubre y diciembre un beneficio neto de 8.280 millones, casi cuatro veces el que logró en el mismo periodo de 2016 (1.680 millones), de los que 5.942 millones estaban vinculados a la reforma.

“El impacto de la reforma tributaria en nuestras ganancias refleja la magnitud de nuestra histórica inversión en EE.UU.”, declaró el máximo directivo de la firma, Darren W. Woods, quien reveló planes para invertir 50.000 millones en el país en los próximos años.

El beneficio por acción para la principal petrolera en ese periodo fue de 1,97 dólares, muy por encima de los 41 centavos de finales del año anterior, mientras que su facturación creció un 18 %, hasta 66.515 millones.

No obstante, los analistas esperaban más, en torno a los 74.000 millones, ya que sus expectativas estaban al alza por la subida del precio del crudo. Menos aún les convencieron los resultados ajustados, que supondrían un beneficio neto de 3.700 millones, u 88 centavos por acción, cuando esperaban algo más de un dólar.

ExxonMobil, radicada en Irving (Texas), señaló que durante el año, la extracción de hidrocarburos (“upstream”) generó 13.400 millones de dólares. Solo en EE.UU., revirtió la pérdida de 4.151 millones de 2016 y pasó a ganar 6.622 millones.

También incrementó sus ganancias “downstream” de operaciones como el refino de crudo en 1.400 millones, hasta los 5.600 millones, pero redujo un 2 % su producción diaria de barriles (4 millones), en comparación con el último trimestre de 2016, y en el último trimestre se tradujo en 130.000 barriles menos al día.

En cuanto a Chevron, la segunda petrolera del país, ganó 3.118 millones de dólares en el cuarto trimestre, muy por encima de los 438 millones del mismo periodo de 2016, con una ganancia de algo más de 2.000 millones asociada a los cambios tributarios.

La firma con sede en San Ramón (California) obtuvo unas ganancias de 4,85 dólares, frente a las pérdidas de 0,27 dólares de 2016, cuando sufrió la crisis que afectó al sector por los bajos precios del crudo.

Debido a que no publicó sus resultados ajustados sin la provisión extraordinaria, la comparación de las cuentas de Chevron se hizo difícil para los analistas, pero la mayoría coincidieron en que tampoco estuvo a la altura.

A ojos de los inversores, las dos grandes petroleras no aprovecharon la misma subida del precio del crudo que ha beneficiado a sus grandes rivales en el mercado, y cuyos ejecutivos tienen sus esperanzas puestas en 2018.

Anunciados a la apertura de la Bolsa, los resultados de las petroleras fueron castigados por los inversores y las acciones de ExxonMobil caían casi un 6 % a media sesión, algo no visto en años, mientras que las de Chevron lo hacían más de un 4 %.


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