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Analizan los parásitos del Octopus Bimaculatus para evitar daños en humanos

Fotografía cedida hoy, jueves 25 de enero de 2018, por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que muestra un ejemplar de pulpo mientras es medido, en Ciudad de México (México). EFE/CONACYT/SOLO USO EDITORIAL

Fotografía cedida hoy, jueves 25 de enero de 2018, por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que muestra un ejemplar de pulpo mientras es medido, en Ciudad de México (México). EFE/CONACYT/SOLO USO EDITORIAL

La actividad parasitaria del pulpo Octopus Bimaculatus está siendo estudiada por científicos mexicanos con el fin de evitar posibles riesgos de intoxicación en humanos, informó hoy el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

A raíz del estudio que se está llevando a cabo se creará una base de datos pública en la que se podrá consultar qué especies de parásitos presentes en este pulpo que habita las aguas del Pacífico sí son nocivas para el ser humano.

La responsable de la investigación, Sheila Castellanos Martínez, del Instituto de Investigaciones Oceanológicas (IIO) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) afirmó que “la idea es caracterizar la parasito-fauna que infecta al Octopus Bimaculatus”.

“El proyecto puede proveer de información al consumidor, puesto que podremos saber si el pulpo es portador de parásitos que pudieran causar algún daño al humano”, aseveró la investigadora.

Al mismo tiempo, aclaró que “de ninguna manera se trata de afectar el consumo de este producto” y que, por el contrario, la información que se genere aportará mayor valor al producto, permitiéndose emitir recomendaciones para un consumo seguro.

Los pulpos son potenciales portadores del parásito anisakis, que en humanos es causante de la enfermedad conocida como anisakiasis.

El parásito al pulpo no le afecta, sino que espera dentro de su organismo hasta que este es consumido por el hospedador definitivo, precisó.

Esta especie también es conocida como pulpo con dos manchas y es distribuida desde California, en Estados Unidos, para así arribar hasta Jalisco, en México.

El pulpo se mueve por los sustratos rocosos de la zona intermareal del Golfo de California y puede encontrarse hasta a 50 metros de profundidad, donde se alimenta de cangrejos y almejas.

El proyecto también tiene una vertiente enfocada a la acuicultura, pudiéndose saber “cuáles son los parásitos que infectan a esta especie de pulpo, cuáles serían los que pudieran causar problemas en el cultivo y, por lo tanto, desarrollar estrategias que eviten o reduzcan dichos problemas”.


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