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Fiscalía no acusará a policía que enfrentó armado adolescentes en California

La fiscalía del condado Orange, en California, se inclinó hoy por no presentar una acusación criminal contra un agente de la policía de Los Ángeles que disparó su arma en febrero de 2017 durante un forcejeo con varios jóvenes frente a su residencia, en Anaheim, al sureste de Los Ángeles. EFE/ARCHIVO

La fiscalía del condado Orange, en California, se inclinó hoy por no presentar una acusación criminal contra un agente de la policía de Los Ángeles que disparó su arma en febrero de 2017 durante un forcejeo con varios jóvenes frente a su residencia, en Anaheim, al sureste de Los Ángeles. EFE/ARCHIVO

La fiscalía del condado Orange, en California, se inclinó hoy por no presentar una acusación criminal contra un agente de la policía de Los Ángeles que disparó su arma en febrero de 2017 durante un forcejeo con varios jóvenes frente a su residencia, en Anaheim, al sureste de Los Ángeles.

El oficial Kevin Ferguson, que se encontraba fuera de servicio cuando ocurrió el forcejeo, no actuó como representante de la autoridad “y sólo puede ser acusado como un ciudadano privado”, concluyó hoy la fiscalía.

El 22 de febrero de 2017, el oficial pidió a un grupo de estudiantes adolescentes que cruzaban frente a su residencia que caminaran por la acera y no pisaran el césped de su casa.

Algunos de los jóvenes reaccionaron agresivamente y como se aprecia en un vídeo difundido en internet varios lo rodearon y amenazaron.

De acuerdo con la investigación, el agente insultó a una joven estudiante que no hizo caso a su solicitud, lo que causó que otro adolescente saliera en defensa de la muchacha.

Según la versión de Ferguson, uno de los estudiantes lo amenazó con dispararle, por lo que el agente realizó un “arresto civil” del joven.

Posteriormente, el adolescente dijo que no había amenazado con “dispararle” sino con “demandarlo”, frases que en inglés suenan similares.

“En un momento dado, Ferguson cayó al piso rodeado de 14 adolescentes”, según señala la investigación de las autoridades, mientras otro joven lo atacó, un tercero le dio un puñetazo y un cuarto muchacho se acercó amenazante con un lápiz con la aparente intención de herirlo.

Ferguson logró levantarse del suelo, sacó un arma y disparó al piso sin herir a nadie, lo que hizo retroceder a los jóvenes.

Inicialmente, dos de los adolescentes fueron arrestados pero puestos en libertad a continuación.

A raíz de los hechos, el policía fue declarado en ausencia administrativa y posteriormente asignado a labores de oficina.

La Policía de Los Ángeles anunció que continúa con su propia investigación sobre la actuación del agente.

El 28 de febrero de 2017, los padres de uno de los adolescentes presentaron una demanda civil contra Ferguson.


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