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Treinta y tres escuelas reabren en Puerto Rico tras paso del huracán María

Treinta y tres escuelas de los municipios de San Juan, Bayamón y Ponce reabrieron hoy luego de que el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés) aprobó su reapertura, en un curso escolar que la Secretaría de Educación de Puerto Rico asegura que no se perderá. EFE/ARCHIVO

Treinta y tres escuelas de los municipios de San Juan, Bayamón y Ponce reabrieron hoy luego de que el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés) aprobó su reapertura, en un curso escolar que la Secretaría de Educación de Puerto Rico asegura que no se perderá. EFE/ARCHIVO

Treinta y tres escuelas de los municipios de San Juan, Bayamón y Ponce reabrieron hoy luego de que el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés) aprobó su reapertura, en un curso escolar que la Secretaría de Educación de Puerto Rico asegura que no se perderá.

Según dijo en un comunicado de prensa la secretaria de Educación, Julia Keleher, estas 33 escuelas se suman a otras 119 de las regiones de San Juan y Mayagüez que retomaron sus clases el pasado 23 de octubre y que el USACE las inspeccionó tras el azote del huracán María hace 41 días.

Las 33 escuelas -21 de Bayamón, 10 de Ponce y dos de San Juan- reabrieron ayer, lunes, pero para funciones del personal docente y no docente.

Sin embargo, no fue hasta hoy que los estudiantes acudieron a sus respectivas escuelas.

Y a pesar de que los estudiantes asistieron a las escuelas, el horario de esta primera semana será desde las 08.00 (12.00 GMT) a las 12.00 (16.00 GMT).

El horario a partir de la segunda semana será el horario regular, de entre las 08.00 y 15.00 hora local.

Para certificar la reapertura de las escuelas, el Departamento de Educación contó con los recursos del USACE en coordinación con la empresa CSA Group.

La reapertura de las escuelas alivia a muchos padres trabajadores de buscar a un tutor que cuide de sus hijos y que éstos también puedan retomar su semestre, pues la propia Keleher afirmó que ningún estudiante perderá su año escolar a pesar de la devastación que causó María en la isla.

Algunas escuelas, a su vez, fueron limpiadas por brigadas de padres, maestros y estudiantes días después del paso del huracán María.

Esta tarea, según los propios padres, maestros y estudiantes ayudaría a que el Gobierno local reabriera las escuelas, pero Keleher anunció el pasado 15 de octubre que el USACE visitaría y analizaría el estado de cada una de las escuelas públicas de la isla.

“Ninguna escuela puede volver a operar si no ha sido certificada apta para uso por parte del Cuerpo de Ingenieros. Nadie puede atribuirse la potestad de abrir una escuela, por mejor intención que se tenga, si no ha sido certificado su uso”, sostuvo Keleher.

“Las intenciones son buenas y se agradece el compromiso con las escuelas y los estudiantes, pero necesitamos que los arreglos los realicen personas autorizadas, ya que además se están llevando a cabo procesos de cobro de seguros y reclamaciones de daños que necesitan ver e inspeccionar las condiciones en las que el huracán dejó las escuelas”, enfatizó Keleher.

Igualmente, Keleher informó que se permitirá la contratación de ingenieros locales certificados para revisar edificios de escuelas.

Esto se realizará acorde con regulaciones estatales y federales y cada contrato deberá ser aprobado por la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) para ser reembolsable.

Luego de cada evaluación, el Departamento de Educación tendrá dos días para revisar y aprobar los hallazgos de los ingenieros para autorizar la reapertura de los planteles.

Keleher indicó que es prioridad seguir las indicaciones del USACE y FEMA para que, no tan sólo se garantice la seguridad de todas las personas dentro de las escuelas, sino para cumplir con todos los protocolos hábiles para recibir los fondos federales para así sufragar los costos de las reparaciones necesarias.

“Estas evaluaciones son necesarias para garantizar la seguridad y bienestar de los estudiantes y empleados. El Departamento sería responsable por cualquier daño o lesión que ocurriese en una escuela que esté abierta sin la debida certificación de los peritos y la autorización de nivel central”, explicó Keleher.

Por otro lado, la funcionaria indicó que el proceso de certificación de escuelas en las regiones de Humacao, Caguas y Arecibo sigue su curso, buscando todo tipo de alternativas, para tener certificadas el mayor número de planteles listos para reiniciar clases en esas regiones durante las próximas semanas.

Y ante esta espera, al menos una docena de escuelas de la zona metropolitana, alegan que sus infraestructuras no sufrieron daños y que están listas para reabrir en cualquier momento.

Keleher dijo además que en países del Caribe y en zonas más propensas de Estados Unidos a tormentas y huracanes, han cambiado sus protocolos en la política de construcción, reconstrucción y financiación.


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