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Kraft estuvo reivindicativo; Brady y Belichick, comedidos; Tomlin, resignado

Robert Kraft durante su intervención. EFE

Robert Kraft durante su intervención. EFE

Otro triunfo más en la final de la Conferencia Americana (AFC) de los Patriots de Nueva Inglaterra, el séptimo en las últimas 11 que disputaron, al vencer por 36-17 a los Steelers de Pittsburgh, y que permitió a su dueño Robert Kraft estar reivindicativo en el momento de recibir el trofeo de campeones.

“Este título por muchas razones es especial, y todos sabemos los motivos, de ahí que nos sintamos muy orgullosos de haberlo conseguido y demostrar la clase que hay dentro de nuestra organización y especialmente en el equipo”, declaró Kraft. “Ahora iremos a Houston a conseguir el título del Super Bowl”.

Kraft lanzó todos sus dardos al comisionado de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) Roger Goodell, que sancionó a los Patriots por el escándalo de los balones desinflados y en especial al mariscal de campo Tom Brady, que no pudo jugar los cuatro primeros partidos de la temporada regular.

Sin embargo, a pesar de la ausencia de Brady, los Patriots lograron comenzar la temporada con marca de 3-1 y al incorporarse el equipo ya tiene ahora 16-2, tras haber concluido la competición regular con solo dos derrotas (14-2).

Desde el retorno de Brady, en la Quinta Semana de la temporada, la única derrota de Nueva Inglaterra la tuvo en su campo del Gillette Stadium, y fue ante los Seahawks de Seattle, que dejó al pasador estelar de 39 años, con uno de los mejores años en su carrera, que ya le ha hecho merecedor a ser un futuro miembro del Salón de la Fama.

Precisamente, Brady, que también habló durante la ceremonia de la entrega del trofeo de campeones volvió a mostrar su “clase” y profesionalidad cuando para nada hizo referencia al asunto de la suspensión y por el contrario alabó a todo lo que habían aportado sus compañeros en el campo.

“Ganamos de formas muy diferentes y en circunstancias distintas”, resaltó Brady. “La fortaleza de espíritu es lo más importante, y este equipo la tiene. Veremos si podemos escribir un final feliz”.

Brady se refería al viaje a Houston para disputar el Super Bowl LI y a diferencia de Kraft le dio todo el respeto a los Falcons de Atlanta sus rivales como campeones de la Conferencia Nacional (NFC), además de recordar que el partido decisivo hay que jugarlo y luego ver quien es el campeón.

Con una baja temperatura, semejante a la que había en aquel polémico partido ante los Colts, Brady siguió cosechando victorias, y destrozó a la defensiva secundaria de Pittsburgh.

“Esto es mi motivación acá, todos estos compañeros que están frente a mí, estos chicos”, afirmó Brady, mientras señalaba al resto de los Patriots e ignoraba las menciones sobre el escándalo. “Los chicos aparecieron hoy para jugar”.

Por su parte, Belichick, que al igual que Brady llegará a un séptimo partido de Super Bowl, marca para un entrenador en jefe dentro de la NFL, se limitó a decir que todo el mérito era de los jugadores.

“Ellos han sido lo que hicieron posible la victoria y la temporada que hemos completado”, declaró Belichick. “No hay que buscar otros factores, su desempeño en el campo fue ejemplar en los primeros minutos del partido hicieron una labor excepcional”.

Belichick dijo que ahora había que recuperar fuerzas, y pensar en el gran duelo contra los Falcons, un equipo, del que dijo que había hecho todos los méritos para estar también en el Super Bowl.

“Su ofensiva es demoledora, también cuentan con un gran mariscal de campo y Dan Quinn ha demostrado que es un entrenador en jefe ganador”, subrayó Belichick. “Pittsburgh luchó hasta el final y hay que darle mérito porque siempre estuvieron en el partido”.

Mientras que los Steelers, a través de su entrenador en jefe, Mike Tomlin, que había generado la polémica la semana antes del partido al conocerse un vídeo interno de motivación en el que descalificaba a los Patriots como un equipo que recibe “ayuda”, iba a descansar un día más, y le dedicaba otros adjetivos, admitieron que no hicieron su mejor juego.

“Debemos ser capaces de superar estas cosas”, admitió Tomlin. “Las lesiones y todo lo demás es parte de este deporte. La realidad es que no hicimos las jugadas en ningún aspecto”.

Pittsburgh (13-6) no supo aprovechar la perdida que tuvieron los Patriots con la baja del corredor estelar Le’Veon Bell en las postrimerías del primer cuarto, por una lesión de ingle.

Los errores que cometieron los Steelers en todas las facetas del juego, algo inusitado para una franquicia que disputó la decimosexta final de la AFC con la que estableció una marca, les iban a pesar demasiado todo el tiempo.

Los Steelers, el equipo que más veces ha ganado el Super Bowl, con seis, y que más partidos de la fase final ha disputado (36), desapareció progresivamente bajo la lluvia que caía sobre el Gillette Stadium y la inspiración demoledora de Brady, que vivió otra gran noche y esta con un valor muy especial y simbólico.


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