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La liberación de Oscar López representará “el punto de unión” de Puerto Rico

El congresista de Estados Unidos, Luis Gutiérrez, abraza a Clarissa López Ramos, hija de Oscar López, tras una rueda de prensa hoy miércoles 18 de enero, después que el presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, conmutara ayer martes la sentencia de su padre, quien llevaba 35 años en prisión por conspiración para derrocar al gobierno estadounidense, una condena que le convirtió en un héroe para muchos puertorriqueños independentistas. EFE

El congresista de Estados Unidos, Luis Gutiérrez, abraza a Clarissa López Ramos, hija de Oscar López, tras una rueda de prensa hoy miércoles 18 de enero, después que el presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, conmutara ayer martes la sentencia de su padre, quien llevaba 35 años en prisión por conspiración para derrocar al gobierno estadounidense, una condena que le convirtió en un héroe para muchos puertorriqueños independentistas. EFE

La hija del independentista puertorriqueño Oscar López Rivera, Clarisa López Ramos, aseguró hoy, tras el perdón concedido a su padre por el presidente saliente de EEUU, Barack Obama, que el activista representa “el punto de unión” que Puerto Rico necesita y recordó que nunca asesinó a nadie.

“El regreso de ‘papi’ a casa se debe a la unión del pueblo de Puerto Rico”, afirmó hoy en rueda de prensa López Ramos, hija del hombre quien Obama le concedió la conmutación de su pena después de 35 años y medio de prisión en diferentes cárceles estadounidenses tras ser acusado por conspiración sediciosa.

Esa unidad a la que se refirió López Ramos fue por los movimientos sociales y políticos que se crearon, tanto en Puerto Rico y Estados Unidos, favoreciendo la excarcelación de López Rivera, sentenciado en 1981 a 55 años de cárcel.

Desde diez ganadores del Premio Nobel de la Paz, los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, políticos estadounidenses, como el senador y excandidato a la presidencia de EE.UU. Bernie Sanders, y artistas puertorriqueños como Ricky Martin, René Pérez “Residente”, apoyaron la liberación de López Rivera, de 74 años de edad.

“Llevo 35 años y medio abrazada a la esperanza. Jamás perdí la esperanza y sabía que Obama iba a hacer justicia por el pueblo de Puerto Rico y que nos daría la noticia antes de que saliera (de la Casa Blanca)”, prosiguió López Ramos, quien hoy festeja sus 46 años de vida.

La noticia sobre la excarcelación a López Rivera, no obstante, ha desatado controversia y opiniones adversas, en su mayoría por opositores del independentismo puertorriqueño aludiendo que éste es un “terrorista”, porque supuestamente colocó bombas y mató a, al menos, cuatro personas, hecho que ni el Gobierno estadounidense confirmó.

Ante esto, López Ramos recordó que su padre López Rivera estuvo en los años de su juventud en el Ejército de Estados Unidos, país al que sirvió en la Guerra de Vietnam, donde fue condecorado con la Estrella de Bronce, hecho siempre recordado por quienes durante años pidieron su libertad.

“Las manos de mi padre no están llenas de sangre. Incluso, ni disparó una bala estando en Vietnam, sino que lo reconocieron por no abandonar a ninguno de sus compañeros de batalla”, resaltó López Ramos sobre posiblemente la figura más importante por la lucha por de la independencia de Puerto Rico.

López Ramos indicó que junto a Bill Clinton, considera, tras el perdón, a Barrack Obama, su presidente estadounidense “favorito”

A su vez recordó que su padre tiene la intención de visitar uno a uno los 78 pueblos del país para dar gracias a sus compatriotas, a quienes considera los verdaderos artífices de que se le concediera el perdón.

Luciendo un vestido blanco y rodeada de figuras que impulsaron la excarcelación del exmiembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), como el congresista Luis Gutiérrez, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Soto Cruz, así como líderes del movimiento independentista de la isla, López Ramos arrancó su mensaje diciendo que “las pasadas horas han sido las más felices de mi vida”.

“Hoy, a mis 46 años, celebro la vida y la justicia. Celebro el mejor regalo de cumpleaños: mi querido viejo por fin podrá regresar a casa. Soy la hija más afortunada del mundo, porque tengo el padre más maravilloso, amoroso, sensible y solidario, el que me enseñó a resistir y luchar”, destacó López Ramos, quien dijo que cuando su padre llegue a Puerto Rico besará el suelo.

Luego de que López Rivera salga de la prisión de Terre Haute, en el estado de Indiana, donde lleva encarcelado desde 1998, éste residirá junto a su hija en San Juan, donde además trabajará para el Ayuntamiento como gestor comunitario, según adelantó hoy López Ramos en rueda de prensa.

Estos dos datos, según López Ramos, ayudarían a que la fecha de la excarcelación de su progenitor se adelante del 17 de mayo.

“Ojalá mi viejo pueda llegar antes. Lo más importante es que mi papá saldrá tan libre como entró, sin restricciones”, dijo López Ramos durante el acto de hoy .

“Gracias a todos los que hicieron posible que Oscar López Rivera pueda regresar a donde pertenece: a su Puerto Rico del alma. Sé que pronto mi querido viejo saldrá de prisión y compartiremos vida juntos”, añadió López Ramos, quien viajaría en la tarde de este miércoles a abrazar a su progenitor en honor de todos los boricuas.

López Ramos adelantó además que pronto irá a comprarle la ropa que su padre lucirá cuando salga de la prisión: una camisa blanca, vaqueros marca “Wrangler” y unas tenis roja marca Converse, indumentaria que López Rivera solía lucir durante la década del sesenta.

“Lo único que me dijo es que jamás vestirá de color caqui”, enfatizó López Ramos, referente al mameluco que utiliza éste en la prisión, y que tras la conferencia de prensa entregó a Luis Gutierrez, congresista demócrata de origen puertorriqueño y uno de los artífices de la lucha por su perdón, una camiseta con la firma de Óscar López.

López es el prisionero político de Puerto Rico que más años ha estado encarcelado en Estados Unidos.


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