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La oposición en Puerto Rico crítica la reforma laboral del Gobierno

El presidente de la organización Servidores Públicos Populares, Juan Vega, dijo hoy que los empleados estatales están indignados por la aprobación el pasado sábado en la Cámara de Representantes del Proyecto 453 que establece una reforma laboral para Puerto Rico. EFE/ARCHIVO

El presidente de la organización Servidores Públicos Populares, Juan Vega, dijo hoy que los empleados estatales están indignados por la aprobación el pasado sábado en la Cámara de Representantes del Proyecto 453 que establece una reforma laboral para Puerto Rico. EFE/ARCHIVO

El presidente de la organización Servidores Públicos Populares, Juan Vega, dijo hoy que los empleados estatales están indignados por la aprobación el pasado sábado en la Cámara de Representantes del Proyecto 453 que establece una reforma laboral para Puerto Rico.

Vega, cuya organización agrupa a los empleados públicos ligados al opositor Partido Popular Democrático (PPD), señaló a través de un comunicado que se trata de un golpe nefasto para los trabajadores de la isla caribeña.

La Cámara baja, dominada por legisladores del nuevo Gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP), aprobó a viva voz el proyecto de reforma, la Ley de Transformación y Flexibilidad Laboral.

El proyecto, según el Ejecutivo, propone crear un ambiente favorable para la creación de empleo y favorecer las finanzas públicas.

“La aprobación por parte del PNP de este proyecto es un golpe doble, porque sabemos lo nefasto que será el ambiente laboral para los miles de puertorriqueños que trabajan en el sector privado y además esto tendrá unas implicaciones para los servidores públicos aún insospechadas”, subrayó Vega.

“Este Gobierno deja claro cuáles son sus prioridades y lamentablemente los trabajadores puertorriqueños no estamos en esa lista. Se ha aprobado eliminar derechos que hemos ganado a través de luchas históricas, se ha creado la base para un ambiente laboral totalmente desfavorable y hostil para la clase trabajadora”, dijo.

Por ello, pidió a todos los trabajadores de la isla que se unan para no permitir que se continúe atacando la seguridad del empleo y el desarrollo económico de Puerto Rico, según su opinión.

José Rodríguez Vélez, presidente del MSS, sindicato que agrupa a cientos de empleados de las empresas Pepsi, Coca-Cola y Partners Business Services, dijo hoy por su parte a través de un comunicado que la aprobación el sábado en la Cámara de Representantes de la reforma laboral es un ataque a la clase trabajadora.

“Cómo es posible que reducir el bono de navidad, los días por enfermedad, los días por vacaciones, aumentar el periodo probatorio y despedir sin justificación, entre otras cosas, va a aumentar el empleo. Tendrá el efecto de contraer la economía todavía más”, indicó Rodríguez, para quien se trata de una iniciativa a la medida de la patronal.

El portavoz del PNP en el Senado, Carmelo Ríos, dijo que la Cámara alta, encargada ahora de ratificar el proyecto antes de pasar a la firma del gobernador para convertirse en ley, examinará detenidamente la norma para analizar posibles mejoras en el texto

Ríos aclaró que el Senado tendrá cuidado en que el texto final no promueva el despido de empleados para ser reemplazados por otros trabajadores bajo el nuevo modelo, con muchos menos beneficios y que expertos han advertido que pudiera utilizarse para reemplazar a trabajadores con altos beneficios laborales.

El proyecto, según el Ejecutivo, tiene como fin flexibilizar los horarios (medida que los sindicatos dicen busca evitar el pago de horas extras), aumentar el periodo en que los trabajadores tienen contratos de prueba, reducir el periodo de vacaciones y bajar la cuantía de la paga extra navideña.

La iniciativa, que de aprobarse como parece que va a pasar enmendará parte de la actual legislación laboral, incluye medidas como reducir la paga extraordinaria de Navidad, que pasaría del actual 3 % al 2 % del salario anual devengado.

Otra de las medidas incluye que los nuevos contratados acumulen vacaciones a razón de un día y un cuarto de día por mes trabajado, mientras que el permiso por enfermedad será ahora de un día por mes, a condición de que el empleado trabaje no menos de 115 horas por mes.

El proyecto establece, tras un acuerdo entre las partes, que los empleados adelanten o retrasen la hora de entrada al trabajo, flexibilidad que se da también para el tiempo dedicado al almuerzo.

Aumentan además las horas que podrán trabajar los empleados contratados a tiempo parcial, que pasan de 115 a 130 horas mensuales.


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