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El número de fallecidos en incendios en Nueva York baja un 19 % en 2016

Bomberos trabajan para extinguir el fuego de un edificio que colapsó en la parte baja de Manhattan en Nueva York (Estados Unidos). EFE/Archivo

Bomberos trabajan para extinguir el fuego de un edificio que colapsó en la parte baja de Manhattan en Nueva York (Estados Unidos). EFE/Archivo

El pasado año un total de 48 personas murieron en incendios en la ciudad de Nueva York, un 19 % menos que en 2015 y la cifra más baja registrada en cien años, según informó hoy el alcalde, Bill de Blasio.

De acuerdo con los datos del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), las principales causas de estas muertes fueron los incidentes eléctricos (14), los descuidos con cigarrillos (12) y accidentes en la cocina (11).

En 2016 hubo 2.313 incendios graves -aquellos que precisan de una docena de unidades de bomberos para extinguirlo-, lo que representa una disminución del 9,1 % en comparación con 2015, cuando hubo 2.545, y el mayor descenso desde 2008.

En cuanto a los incendios estructurales -aquellos que se producen en todo tipo de locales, edificios y viviendas, se contabilizaron 26.491, un 3,3 % menos que el año anterior, cuando se registraron 27.403.

“Este logro histórico es el resultado de un verdadero trabajo en equipo (...) Nuestra ciudad nunca ha estado tan a salvo de los estragos del fuego como lo está hoy, gracias al trabajo heroico de nuestros bomberos y de todo el personal del Departamento”, declaró De Blasio en una rueda de prensa.

Asimismo, los tiempos de respuesta a los incendios y a las emergencias médicas mejoraron ligeramente, con una disminución de 5 segundos para los incendios y 21 segundos para las llamadas médicas.

En total, los servicios de emergencia de la ciudad respondieron a un total de 1.440.268 llamadas.

De Blasio anunció también la puesta en marcha del programa de entrega de alarmas “GetAlarmedNYC”, creado por el Ayuntamiento en colaboración con distintas asociaciones civiles y dirigido a las comunidades más expuestas a incendios, lesiones y muertes relacionadas con el fuego.

La iniciativa consiste en la distribución gratuita de detectores de humo y monóxido de carbono a decenas de miles de neoyorquinos, y que cuenta con un presupuesto de 4 millones de dólares.

Pese a que ya se han entregado más de 100.000 unidades en toda la ciudad desde el pasado mes de diciembre, se espera que el proyecto tarde dos años en completarse.

Los datos de 2016 confirman la tendencia de bajada de la última década, durante la cual el número de muertes a causa del fuego en la ciudad no ha alcanzado las 100.


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