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La ONU aplaude el acuerdo para celebrar elecciones en la RDC a finales de año

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aplaudió hoy el acuerdo alcanzado el pasado sábado por el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y la oposición para celebrar elecciones a finales de 2017, que podría acabar con la crisis política del país. EFE/ARCHIVO

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aplaudió hoy el acuerdo alcanzado el pasado sábado por el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y la oposición para celebrar elecciones a finales de 2017, que podría acabar con la crisis política del país. EFE/ARCHIVO

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aplaudió hoy el acuerdo alcanzado el pasado sábado por el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y la oposición para celebrar elecciones a finales de 2017, que podría acabar con la crisis política del país.

“El Consejo de Seguridad se siente alentado por el espíritu de flexibilidad y avenencia demostrado por los dirigentes políticos del país para lograr este acuerdo”, afirmó el organismo en un comunicado, que subrayó que el pacto favorece “el desarrollo y la consolidación” de la democracia del país.

Tras semanas de negociaciones, gobierno y oposición de la RDC llegaron a un acuerdo el pasado 31 de diciembre por el que el presidente del país, Joseph Kabila, permanecerá en el poder hasta que se elija a un nuevo jefe de Estado en los próximos comicios previstos para diciembre de este año.

A dichas elecciones no podrá presentarse Kabila, que ha permanecido en el poder desde 2001, después de que su padre, Laurent Kabila, fuera asesinado.

El Consejo de Seguridad de la ONU afirmó asimismo que “espera que el acuerdo se aplique con rapidez, de buena fe y en todos sus componente” con el objetivo de organizar unas elecciones “pacíficas, creíbles, inclusivas y sin demoras (...) que den lugar a un traspaso pacífico de poder”.

La RDC debía haber celebrado elecciones el pasado mes de diciembre, pero la Comisión Electoral y el Gobierno pidieron hace meses retrasar los comicios porque el censo está desfasado.

La oposición rechazó entonces el aplazamiento, al considerarlo un intento de Kabila de mantenerse en el cargo en contra de la Constitución.

A consecuencia, el pasado septiembre estallaron en Kinshasa protestas para pedir la dimisión del presidente, en las que fallecieron más de 50 personas, y que se prolongaron hasta la semana pasada, cuando otras 40 personas fueron asesinadas, según cifras de la ONU.

En un intento de poner fin a la crisis, a finales de noviembre el líder opositor Samy Badibanga fue nombrado como primer ministro y anunció la formación de un nuevo Gobierno, que incluye a 67 ministros y viceministros, con figuras de la oposición y la sociedad civil y que pretende gestionar la transición para llevar al país hacia el proceso electoral.

Kabila ha dirigido el país desde 2001 y ha vencido en las dos elecciones presidenciales celebradas hasta el momento (2006 y 2011), límite fijado por la Constitución congolesa.


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