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Marcha en P.Rico contra la celebración navideña con balas perdidas al aire

Una manifestación recorre hoy las calles del principal residencial público de San Juan para llamar la atención contra las balas perdidas al aire, forma con la que durante años se ha celebrado la despedida de año en Puerto Rico y que es causa de graves accidentes. EFE/ARCHIVO

Una manifestación recorre hoy las calles del principal residencial público de San Juan para llamar la atención contra las balas perdidas al aire, forma con la que durante años se ha celebrado la despedida de año en Puerto Rico y que es causa de graves accidentes. EFE/ARCHIVO

Una manifestación recorre hoy las calles del principal residencial público de San Juan para llamar la atención contra las balas perdidas al aire, forma con la que durante años se ha celebrado la despedida de año en Puerto Rico y que es causa de graves accidentes.

La marcha discurrirá por el residencial Luis Llorens Torres, la mayor concentración de viviendas para población con bajos recursos de toda la isla, donde durante hace más de una década una manifestación pone de relieve la peligrosidad de esta celebración, que en la despedida de 2011 le costó la vida a una joven de 15 años.

La presidenta del consejo de residentes del sector medio del Luis Llorens Torres, Yolanda Ríos, es la convocante de una manifestación a la que se unen líderes comunitarios de otros residenciales públicos de la capital puertorriqueña.

“No debe haber una bala perdida. No debe haber sufrimiento en esta Navidad ni en ninguna”, dijo Ríos, para quien además de destacarse con el acto la peligrosidad de este tipo de celebración se trata de una oportunidad para rechazar la violencia asociada al tráfico de drogas que azota los residenciales públicos de la isla.

“En vez de disparos regale amor a su familia y vecinos”, señaló Ríos.

La también líder comunitaria Mirta Colón resaltó que con estas ya tradicionales marchas en estas fechas contra las balas al aire se ha conseguido acabar con un problema que hace años supuso un quebradero de cabeza para las autoridades locales.

El teniente Carmelo Maldonado de la Policía de Puerto Rico anunció que las fuerzas del orden se mantendrán en máxima vigilancia durante estos últimos días de 2016, además de pedir prudencia para evitar que accidentes rompan la alegría de estas fechas.

Con el fin de contribuir a unas Navidades más seguras, el superintendente de la Policía de Puerto Rico, José Caldero, anunció el pasado mes de noviembre la campaña “No más balas al aire”, que se ha difundido durante semanas a través de anuncios en radio, televisión, prensa escrita y redes sociales.

Además, se orientó a la población sobre las disposiciones de la Ley de Armas de Puerto Rico, cuya violación supone cometer un delito grave que conlleva penas de reclusión.

Un herido por disparos al aire y varios incidentes menores por uso indebido de pirotecnia fue el saldo de las celebraciones de despedida de 2015 en la isla caribeña, que se intentará no se repita durante los próximos días.

En cuanto al uso indebido de pirotecnia, en 2015 varias personas sufrieron heridas de diferente consideración e, incluso, fue registrado un incidente en el que un joven sufrió la pérdida de varios dedos cuando manipulaba unos petardos.

El año 2015 se saldó con un solo herido por disparos al aire, aunque en 2014 y 2013 no se registraron heridos de bala en la isla con motivo de la despedida del año.

La última noche de 2012 dos personas resultaron heridas por balas disparadas al aire y otra murió días después del incidente a causa de las heridas sufridas, una joven de solo 15 años, víctima de una práctica habitual en Puerto Rico pero que también se registra en lugares de EE.UU., Latinoamérica y el Caribe.

Para poner coto a la situación poco antes de que acabara 2013 se endurecieron las penas por portar armas de forma ilegal y se fijó la una condena de prisión por disparar al aire.

Quedó establecido que incurrirá en delito grave toda persona que dispare un arma, independientemente de que haya o no otras personas presentes en el lugar donde se efectúe el disparo y de que cause o no daños.

Quien incurra en ese delito y sea declarado culpable será sentenciado con pena de reclusión por un término fijo de cinco años, que puede aumentar a diez años si existen agravantes.


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