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12-10. Texans fueron los menos malos y consiguen título División Sur de AFC

El mariscal de campo de Houston Texts Brock Osweiler (dcha) celebra un touchdown con su compañero de equipo Kendall Lamm (izda) en un partido de la NFL en Houston, Texas. EFE/Archivo

El mariscal de campo de Houston Texts Brock Osweiler (dcha) celebra un touchdown con su compañero de equipo Kendall Lamm (izda) en un partido de la NFL en Houston, Texas. EFE/Archivo

Pobre espectáculo el que dieron los Texans de Houston y los Bengals de Cincinnati en el partido con el que se cerró la jornada sabática de la decimosexta semana de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

Pero los Texans consiguió la victoria por 12-10 y el título de la División Sur de la Conferencia Americana (AFC).

Los Texans (9-6) tuvieron que esperar hasta la última jugada del partido para conocer su suerte, que les fue favorable al ver como el pateador Randy Bullock fallaba de manera incomprensible la conversión de un gol de campo de 43 yardas.

El equipo de Houston llegó al partido con la tranquilidad que tenían todo a su favor después de ver como los Jaguars de Jacksonville habían ganado de manera sorpresiva por 38-17 a los Titans de Tennessee (8-7), que estaban en segundo lugar de la clasificación y necesitaban la victoria si querían seguir en la lucha por el título.

No lo lograron, perdieron, y además a su mariscal de campo estelar Marcus Mariota, lesionado, por lo que la jornada fue completa para los Texans, aunque su juego dejó de nuevo todo tipo de dudas e interrogantes de cara a lo que puedan hacer en la fase final.

El duelo del próximo domingo entre los dos equipos, en Nashville, ya no tendrá ningún tipo de repercusión de cara a la definición del título, que se lo quedaron los Texans, cuando hace dos semanas era el menos favorito para lograrlo.

Esta vez la defensa de los Texans si hizo buen trabajo al comienzo del partido, pero la ofensiva con el mariscal de campo reserva Tom Savage no respondió de la misma manera y cubrió la primera parte con dos avances para 13 yardas con el receptor abierto DeAndre Hopkins como al único que le llegó el ovoide.

Savage, que le quitó el puesto al titular Brock Osweiler, mejoró en la segunda parte e hizo lo justo para guiar a los Texans a la victoria, que permite al equipo de Houston seguir con la esperanza de luchar por estar en el próximo Super Bowl que se va a disputar en su campo del NRG Stadium.

El mariscal de campo de los Texans acabó el partido con 18 pases completados de 29 intentos para 176 yardas, incluidas 102 que llegaron en el cuarto periodo.

Savage no consiguió ningún envío de anotación, ni tampoco permitió que le hiciesen interceptaciones para dejar en 79,1 el índice de pasador.

Los Texans jugaron por primera vez esta temporada sin su corredor estelar Lamar Miller, que se lesionó el tobillo en la recta final del partido del pasado domingo que disputaron ante los Jaguars y también ganaron con un margen de sólo un punto (21-20) tras completar remontada.

Pero la ofensiva terrestre de los Texans, que comenzó lenta e imprecisa como todo el equipo, poco a poco fueron encontrando su mejor ritmo y producción para combinarse con 95 yardas de ganancia en 24 acarreos.

El corredor Alfred Blue, que salió en el puesto de Miller, respondió con su mejor rendimiento al realizar 21 acarreos para 73 yardas, incluido el que hizo de 24 en el cuarto periodo que significó el único “touchdown” que tuvieron los Texans en todo el partido y que les dio la ventaja que sería la buena.

Savage jugó su primer partido como titular desde que llegó a la NFL después que la pasada semana lanzó bien el balón en los momentos decisivos del partido cuando tuvo que salir para sustituir a un errático e inconsistente Osweiler.

No respondió igual de acertado en el partido de esta noche, especialmente al inicio, pero poco a poco mejoró lo suficiente para ayudar a los Texans a conseguir la victoria que les dio el título.

La defensa de los Texans, que llegó al partido como la mejor en la NFL en yardas permitidas por partido, al final ante los Bengals permitieron 294, incluidas las 84 del pase que el mariscal nativo de Houston, Andy Dalton, dio al receptor abierto Brandon LaFell al comienzo del cuarto periodo.

La defensa de Houston permitió 15 primeros intentos y tenían una interceptación que logró el defensa de fondo Quintin Demps en el tercer periodo.

Los Texans ahora podrán ir a Nashville para enfrentarse a los Titans sin ningún tipo de presión y de ahí que el entrenador en jefe Bill O’Brien podría seguir con Savage en el puesto de mariscal de campo de cara a luego decidir que hacer cuando tengan el primer partido de los playoffs en el NRG Stadium de Houston.

Mientras que los Bengals (5-9), eliminados de la fase final, lo único destacado que aportaron fueron la jugada de LaFell, que lo dejó con la segunda recepción más larga de “touchdown” en su carrera.

La mejor fue de 91 yardas y la logró en el Día de Navidad del 2011 cuando jugaba con los Panthers de Carolina y se enfrentaron a los Buccaneers de Tampa Bay.

Dalton completó 28 de 41 pases para 268 yardas, hizo un envío de anotación, le interceptaron otro, fue derribado tres veces en 24 oportunidades que generó la defensa de los Texans y dejó en 84,2 el índice de pasador.


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