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Orquesta pro diversidad busca fondos para ir a festival por asunción de Trump

La Sinfónica Juvenil del Sur de Florida (SFYS) quiere mostrar el fruto de 52 años de promoción de la diversidad en la música clásica en un festival que tendrá lugar en Washington por el inicio de la próxima administración presidencial. EFE/ARCHIVO

La Sinfónica Juvenil del Sur de Florida (SFYS) quiere mostrar el fruto de 52 años de promoción de la diversidad en la música clásica en un festival que tendrá lugar en Washington por el inicio de la próxima administración presidencial. EFE/ARCHIVO

La Sinfónica Juvenil del Sur de Florida (SFYS) quiere mostrar el fruto de 52 años de promoción de la diversidad en la música clásica en un festival que tendrá lugar en Washington por el inicio de la próxima administración presidencial.

El problema es que todavía no cuenta con el dinero suficiente para el viaje, pero sus cerca de 200 integrantes, de edades entre 4 y 21 años, confían en poder hacer pronto las maletas gracias a las campañas de recaudación de fondos en las que están embarcados.

Cada domingo estos niños y jóvenes acuden a un campus de la universidad Miami Dade College (MDC) para ensayar de cara a los diversos conciertos que ofrecen por Miami y alrededores.

Sobre el escenario, cada uno concentrado en su instrumento, se percibe una diversidad étnica entre quienes conforman la sinfónica. Sus jóvenes provenientes de todos los rincones de la ciudad y “de todas las condiciones económicas”, tal como explica a Efe la directora ejecutiva y musical de la SFYS, Marjorie Hahn.

“Usualmente no son elegidos en las principales orquestas sinfónicas del país, no ves esos rostros”, resalta la directora, quien por lo mismo se ha planteado que el proyecto que encabeza ayude a que sus integrantes cubran esos vacíos a nivel nacional.

“Y eventualmente empezar a cambiar la diversidad, y asegurar que algunos de estos talentosos chicos entren a una de esas orquestas”, agrega Hahn, quien a los 15 años de edad empezó tocando el corno francés en esta sinfónica, fundada por su padrastro.

Por estos días la dirección y los jóvenes miembros de la SFYS, que ha actuado en escenarios nacionales, como el famoso Carnegie Hall de Nueva York, e internacionales, ajustan el tramo final de una campaña de recaudación de fondos para poder asegurar una visita a Washington en enero próximo.

El motivo es atender una invitación que le ha extendido la organización del Festival de la Herencia que se desarrollará en la capital en el marco de la inauguración de la nueva administración presidencial, encabezada por Donald Trump.

Los niños y jóvenes de la SFYS están llamados a actuar en uno de los varios escenarios dispuestos en la ciudad para el evento.

La cita significa una oportunidad única para sus integrantes, muchos de los cuales no han viajado más allá del condado Miami-Dade y cuyas familias no pueden afrontar un gasto de esta naturaleza.

El violinista Yosvani Rodríguez, de 16 años e hijo de cubanos, confesó a Efe que nunca ha ido a “un lugar tan lejos” y el potencial viaje representa “una oportunidad grande”, en especial porque en el futuro le gustaría escribir música.

“Mi sueño es tocar en una orquesta”, afirmó el joven, que hace cinco años empezó a tocar con regularidad el violín, un instrumento que le permite “desconectar” y expresarse de una manera que hasta ahora no ha encontrado de ninguna otra manera.

Leslie Lozano, de padres dominicanos y también violinista, afirma que junto a sus compañeros se están preparando mucho para la competencia que disputarán en Washington, ciudad que tampoco conoce.

Christopher Barreto, de 19 años y estudiante de ingeniería química, ya sabe que no formará parte de la expedición a Washington por falta de tiempo y de fondos.

A pesar de ello, y de que estudia algo ajeno a la música, ensaya con su bajo como los demás.

Tampoco la descendiente de cubanos Kaitlyn y la argentina Florencia, intérpretes de violín y viola, respectivamente, formarán parte del grupo que irá a la capital. Para ambas, formar parte de esta sinfónica y de practicar música es algo primordial en sus vidas.

“Me encanta tocar mi viola porque me siento una con mi instrumento y siempre estoy feliz cuando lo hago. Es una forma de dejarme ir”, señala la argentina, de 16 años, cinco con la SFYS, y amante del rock en español.

Tras un concierto ofrecido el pasado domingo en la Florida Memorial University, que le sirvió para sumar unos cuantos donativos a su campaña, está sinfónica juvenil ha cerrado su programa de 2016 y ahora se concentrará del todo en el viaje a Washington.

Queremos presenciar con nuestros propios ojos “la inauguración de la nueva administración presidencial”, como afirmó Hahn.

No obstante, aún les resta saltar una valla, en concreto reunir unos 10.000 dólares restantes antes de que concluya diciembre y para ello han abierto una página en la web gofundme.com. Prometen a cambio hacer el máximo esfuerzo para volver a Miami con algún premio.


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