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El mecánico boricua Carlos Rivera celebra 20 años en Supercross

(RED BULL KTM)

Entre las ruidosas motocicletas que volarán y retumbarán el Angel Stadium de Anaheim el sábado (6:30 p.m., NBC), el mecánico Carlos Rivera estará muy atento a los tiempos de las vueltas del piloto Cooper Webb en los monitores y las condiciones de la pista, con el objetivo de hacer ajustes críticos a la máquina de ser necesario.

El puertorriqueño es el jefe del equipo de mecánica de Red Bull KTM, que compite en la clase 450 de Supercross. La serie regresa dos semanas después al inmueble de Orange County para disputar la tercera carrera, de 17, de la temporada y que servirá como la primera ronda del evento de Triple Crown.

Este año, Rivera cumple 20 años en Supercross y es uno de los pocos latinos que han logrado marcar de manera profunda su huella en este deporte gobernado mayormente por anglosajones.

El provenir de una familia de profesionistas convencionales, obligó a Rivera a buscar el éxito como diera lugar y por eso embarcó su camino a los Estados Unidos.

“Mi papá era abogado, mi mamá era una administradora de un hospital, mi hermano mayor es director de agronomía de la ciudad donde vivimos, mi segundo hermano es también abogado y mi hermana es maestra de química… mientras que yo me fui por otro lado (risas)”, describió Rivera a HOY Deportes.

El boricua llevaba dos años estudiando Biología, sin embargo, el ruido de los motores pudo más y decidió cambiar de rumbo en su vida.

“Siempre he tenido una pasión por la motocicleta”, señaló Rivera. “Competí, no a nivel como aquí, pero sí a nivel local de nuestro país y yo mismo me eduqué a reparar la motora”.

El oriundo de Sabana Grande se fue involucrando en el mundo de las motocicletas por medio de revistas de las competencias estadounidense. Contactó al Mechanic Motorcycle Institute en Orlando, Florida, y fue entonces cuando le dijo a su familia que ese era el camino que quería seguir.

Aunque la reacción no fue de inmediato positiva, la familia le dio la bendición y el apoyo para probar suerte, al mismo tiempo decidió contraer matrimonio antes de viajar a Estados Unidos.

“Muchos lo tomaron como un momento de loquera mía, pero yo tenía en claro lo que quería”, dijo el mecánico. “Ya estando en Orlando, estudiando, la escuela me ayudó a conseguir un trabajo de medio tiempo”.

Rivera señala a su esposa, Thelma, como una de las razones principales por el éxito que ha obtenido, pues ella lo apoyó en todo lo que deseaba lograr.

La barrera del idioma fue otro de los obstáculos que tuvo que vencer para cumplir con los requisitos de la universidad. Él grababa las clases, que eran en inglés, para después volverlas a escuchar y traducirlas. El proceso para graduarse le tomó un año y medio, tiempo en que logró buenas calificaciones.

Su primer trabajo fue en St. Augustine, Florida, en donde también competía, pero se dio cuenta que el deporte era más difícil que su natal Puerto Rico, además que ya estaba en una edad avanzada para practicarlo. Por esa razón se concentró solo en la mecánica.

“Hay que empezar desde niño porque el deporte está muy desarrollado”, explicó.

Sin embargo, eso no detuvo a Rivera de seguir adelante en sus planes. Poco tiempo después, conoció a un joven de 11 años que eventualmente tuvo una carrera sólida en el mundo de las motocicletas. Davi Millsaps ocupa la posición 19 en triunfos conseguidos en la historia de Supercross 450 y el noveno puesto de la clase 250. Además fue nueve veces campeón nacional a nivel amateur.

Aunque Rivera y Millsaps desarrollaron una amistad, que aún mantienen, el puertorriqueño no siguió trabajando con el corredor más allá del 2008 porque su esposa acababa de tener una niña y la pareja prefirió quedarse en California.

Millsaps, quien es el padrino de la hija de Rivera, se retiró antes de la temporada 2018 debido a una lesión en la cabeza.

Rivera cambió de equipo y se unió a Red Bull KTM en Murrieta, California, que le permitió estar cerca de su residencia. En 2012, el equipo contrató a Ryan Dungey, quien también se ha retirado y es considerado una figura en el deporte. El mecánico de Dungey decidió no seguirlo hasta California y eso le permitió a Rivera trabajar con él.

“Ganamos cinco títulos, muchas carreras hasta que se retiró, fue una gran experiencia trabajar con una leyenda como él”, detalló Rivera.

La carrera de Dungey fue legendaria pues entre sus logros estuvo la de haber ganado todos los títulos posibles en las categorías de American Motocross y Supercross. Además ganó tres veces la carrera internacional más grande del mundo, la Motocross des Nations y tiene en su haber siete campeonatos de la AMA. Dungey ocupa la sexta posición entre los más ganadores de Supercross 450 (33) y el sexto puesto en el Supercross con 44 triunfos… entre muchos logros más.

“Ha sido un sueño que se convirtió en realidad y ser uno de los pocos latinos que han llegado a este nivel tan alto, me siento orgulloso de representar a la comunidad hispana”, dijo Rivera.

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