El luchador mexicano Magno celebra 11 años en lucha burlesca en el centro de Los Ángeles

Entre riesgosas maromas, llaves a la cabeza del rival, mientras desfilan con extravagantes disfraces, los luchadores dan el todo por el todo en un tiempo límite de 15 minutos para definir a un ganador.

La Lucha VaVoom es una combinación burlesca del estilo de lucha libre mexicano que hizo su primera aparición en 2002 para ganarse un puesto entre los aficionados angelinos. Las veladas en el Mayan Theatre son más que shows llenos de color y bailes exóticos, son una entrega a lo absurdo y lo cómico, que al final de cuentas no deja de ser lucha libre.

“Es un show entre el sexo y la violencia”, describió Magno, uno de los luchadores que participó en las veladas especiales del Día de San Valentín, además que participará en las funciones de la celebración del Cinco de Mayo (3, 4 y 5 de mayo).

“Ves a unas mujeres bellas haciendo su acto y bailando, cuando de pronto ves a luchadores dándose con todo lo que tienen hasta por debajo de la lengua”, dijo a HOY Deportes el luchador mexicano. “Es una función muy buena, solo para adultos mayores de 21 años”.

Magno ha participado en Lucha VaVoom desde el 2008 y a pesar de irse a probar suerte con otras empresas “siempre me recibieron de vuelta con los brazos abiertos”.

Aunque su personaje no está en lo exótico o burlesco como otros, Magno se mantiene fiel a sus raíces.

“Mi personaje es el mismo en Lucha VaVoom o en cualquier otro lugar”, aseguró. “Lo único que cambia es la acción por el tiempo controlado, sino cae nadie, entonces hay empate. Pero todos quieren ganar, entonces se desatan como gallos y la acción es más intensa, más rápida”.

Sus raíces marcaron su camino

El oriundo de Ciudad Juárez, creció cerca del Gimnasio Municipal Josué Neri Santos, cuyo lugar fue considerado en los ochentas y noventas como una de las catedrales de la lucha libre. Junto a su hermano, quien lo motivó a participar en ese deporte, empezó a practicar en los entarimados.

“Mi hermano es mayor que yo por dos años y fue por él que empecé a ir a las luchas, él fue mi estandarte”, dijo Magno.

El luchador, cuya identidad detrás de la máscara es Óscar Vásquez, es el segundo de tres hermanos que fueron criados bajo el cuidado de una madre soltera.  Cerca de sus 15 años, él y su familia cruzaron la frontera para llegar a El Paso, Texas, en donde consiguió la nacionalidad estadounidense.

Vásquez acredita a su madre como la razón principal por tener una “buena niñez en la que nunca hizo falta nada porque ella fue papá y mamá”.

“Tuvimos una infancia en la que siempre estábamos sonriendo, muy alegre, mi mamá trabajaba en El Paso, cruzaba todos los días, y nosotros nos quedábamos con mi bisabuela”, recordó Vásquez.

Durante su desarrollo como luchador en México, Magno señaló que no tuvo la influencia de algún luchador en particular, simplemente porque la situación no lo permitía según explicó.

“La lucha libre es un deporte muy celoso y obviamente la gente que usa las máscaras se cuidan muchísimo. Al entrenar nos separaban entre los novatos, intermedios o profesionales, entonces no había manera de alguien que fuera tu guía”.

Sin embargo, Magno veía al ya fallecido Eddie Guerrero, quien también empezó en Ciudad Juárez, como su luchador favorito.

“Takeda es otro luchador local de los que admiraba.  Estaba al Hijo del Santo, Negro Casas, Blue Demon, Blue Panther”.

Vásquez tomó su apodo de Magno inspirado un momento de rebelión en la escuela. Un día por llegar tarde a clases, le entregaron un papel para asistir al área de castigo o “detención”.

“Agarre el papel y lo tiré a la basura, pero no lo hice por faltarles al respeto, es que ya sabía para qué era”, recordó entre risas.  “Me enviaron a un lado de la escuela en la que estaba retirado de todo, que eran cubículos y no podía hablar con nadie. Estaba a solo días de debutar y no tenía un nombre, agarre un diccionario hasta que di con el nombre de ‘Magno’. Su significado me atrajo mucho”.

Decepcionado de la WWE

Como la gran mayoría de luchadores que sueñan en llegar a los grandes escenarios, una gran oportunidad, por lo menos en papel, se le presentó a Magno.  Apenas un par de meses de haber firmado con una empresa que se presentaba por MTV 2, la WWE le propuso participar con la organización.

Sin embargo, el compromiso con firmado lo tendría atado por un tiempo, hasta que tres años después debutó con WWE en 2015.

“Tenía una ilusión grande… yo amo la lucha libre cómo no tienes idea”, dijo Magno. “Poco a poco me fui desilusionando porque no tuve paciencia o qué sé yo. En un año solo luché en ocho ocasiones. Entrenaba casi a diario y casi no veía a mi familia. Fue poca mi participación y por eso ya no quise seguir, era frustrante”.

Magno indicó que de igual manera tiene las puertas abiertas con la organización pues dejó todo en buenos términos.

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