Momento crucial en la carrera de Yasiel Puig

Portate bien. Muestra tu talento.

Parece simple, ¿verdad?

Excepto que nada es simple cuando se trata de Yasiel Puig. El cubano se irá a la Triple A con el equipo de Oklahoma City este fin de semana con la misión clara de buscar salvar su carrera, la cual una vez fue prometedora.

Los Dodgers ya han tomado su decisión. Ahora le toca a Puig tomar la suya.

El jugador quien ha sido elegido al Juego de las Estrellas, de 25 años de edad, está en un punto crucial en su carrera. Podría tomar la ruta de regreso a las Grandes Ligas o tal vez otro que lo manda al territorio del olvido. En realidad, depende totalmente de él en donde terminará su carrera.

Cualquier curso que tome, las puertas de Dodger Stadium parece estar cerradas para él. Todo indica que Puig no volverá a jugar con los Dodgers.

Al hablar con reporteros el martes de esta semana antes de la serie ante Colorado, el gerente general de los Dodgers, Farham Zidi, declinó especular sobre la posibilidad de Puig de volver a la plantilla de Grandes Ligas.

“No quiero perjudicar la situación”, dijo Zaidi.

No suena como si Puig estuviera en los planes del equipo, ¿verdad?

Mientras que el mánager Dave Roberts dio pistas de cómo Puig podría utilizar su tiempo en ligas menores para mejorar como jugador y como persona, la realidad es que estará en Oklahoma City como una exhibición para los otros equipos.

Si los intentos de canjeo de Puig fracasaron antes la fecha límite del lunes es porque el cubano también tendrá que mejorar su valor.

Por lo menos un equipo mostró interés en Puig, de acuerdo a la gente familiarizada con la situación que habló en condición de anonimato porque es un tema sensible. Hay otros equipos que han contemplado la idea de adquirir al jugador.

El valor devaluado de Puig no solamente será un obstáculo para que los Dodgers encuentren un buen postor.

Antes de que Puig sea canjeado, primero tiene que ser dado de baja. Si eso sucede- los Dodgers tendrán que pagar $14 millones de contrato en las siguientes dos temporadas. Si algún equipo está interesado, ese club será responsable del salario.

Pero hay algo que considerar también.

Cualquier equipo que adquiera a un jugador de alto perfil y controversial como Puig usualmente toma muchas cosas en consideración además del lado deportivo.

Si existe un scout que considera que Puig está mejorando en su concentración y que puede mejorar como jugador, tendrá que convencer a su gerente general de eso. El gerente general tendrá luego que vender la idea al presidente del equipo, que a cambio, probablemente tendrá que tener la aprobación de los dueños.

En pocas palabras, eso no suena bien tanto para los Dodgers o para Puig. El jardinero podría estar más tiempo de lo esperado en Oklahoma City.

Pero si los Dodgers están gozando de algún modo de esta situación es que por fin tienen algo que nunca han tenido en su relación con el jugador: tendrán finalmente poder sobre Puig.

Ya no solamente tendrán que aguantarlo por su producción, la cual ha bajado. Tampoco tienen intenciones de protejerlo de otros equipos ya que no muchos lo quieren.

Puig tiene que hacer lo que le digan.

Puig no tiene ningún recurso sobre su situación actual y tampoco tiene suficiente tiempo en las mayores para declinar no ir a las ligas menores.

Si no se reporta a Oklahoma City, podría resultar en acción disciplinaria que podría prevenirle cobrar su salario de $5.5 millones.

Lo mismo pasaría si desobedece. A Puig no le queda de otra que comportarse si quiere que le paguen su salario.

Un amigo de niñez de Puig en Cuba, el paracorto Erisbel Arruebarrena, fue sometido a este tipo de castigo. Los Dodgers firmaron a Arruebarrena en 2014 a un contrato de cinco años y $25 millones.

Arruebarrena no se comportó bien las ligas menores el año pasado, por lo que el equipo lo suspendió por el resto de la temporada. Esa suspensión luego fue reducida a 30 días. Actualmente, Arruebarrena está bajo otra suspensión que le costará la temporada.

La historia de Arruebarrena sirve como precaución para Puig. La pregunta es si Puig tiene la motivación suficiente y la resistencia emocional para evitar que eso suceda.

Su futuro depende de eso.

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