Anuncio
Share

Última tarde de Scully en Chávez Ravine   

(Jayne Kamin-Oncea / USA Today Sports)

El domingo, Vin Scully apagó su micrófono en Chavez Ravine por última vez. Tras 67 años como la voz oficial de Dodgers, el legendario cronista se despidió de la que ha sido su casa desde 1962.

El tercer partido de la serie ante los Rockies de Colorado fue la culminación de lo que fue denominado como “El Fin de Semana de Vin Scully”. Su nombre adornó el diamante a los costados de home plate y debajo de su cabina de transmisión colgaba una pancarta que leía “Los extrañaré”. Las festividades arrancaron el viernes con una ceremonia de homenaje antes que comenzaran las acciones de juego.

En el preámbulo del partido final contra Colorado, a través de las pantallas del estadio, se pasaron varias entrevistas con aficionados, exjugadores y celebridades como el comediante George López en donde contaban lo que el cronista significa para ellos.

Y antes del primer lanzamiento sonó por las bocinas del recinto la frase insignia de Scully, “Es tiempo para el béisbol de los Dodgers”, la cual produjo una reacción vociferante por parte de los aficionados.

Durante el juego, antes de cada turno al bate, cada jugador de los azules volteaba hacia el palco de trasmisión de Scully y lo saludaban quitándose la gorra.

“Vin, te queremos y esto es para ti”, le dijo el mánager de los angelinos, Dave Roberts, al narrador mientras estaba siendo entrevistado en el campo tras ganarle a los Rockies y conseguir el título del Oeste de la Liga Nacional.

Scully cerró la tarde dedicándole una canción a su esposa, Sandra Hunt. Una versión del tema inspirador en inglés “Wind Beneath My Wings”, que es interpretado por el mismo Scully, fue tocada en todo el estadio y produjo lágrimas entre algunos aficionados.

El originario de Bronx, Nueva York de 88 años, empezó a trabajar en las trasmisiones de radio y televisión de los Dodgers en 1950 cuando pertenecían a Brooklyn. Tres años más tarde, narró su primera de 10 Series Mundiales en las que jugarían los azules, la última siendo en 1988. Roy Campanella, Sandy Koufax, Pee Wee Reese, Don Drysdale y Fernando Valenzuela son algunas de las leyendas de azules cuyas hazañas fueron inmortalizadas por el célebre cronista.

Por sus contribuciones al béisbol, en 1982 fue el sexto narrador en la historia de Grandes Ligas en ser honrado con el premio Ford C. Frick que es otorgado por el Salón de la Fama. También narró otro deportes como golf y futbol americano.

Scully anunció que se retiraría de la cabina hace un año. Su último partido de será el próximo domingo cuando los Dodgers cierren la temporada regular ante los Giants en San Francisco.


Anuncio