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Julio Urías sufre en su salida histórica en playoffs

(Jeff Gross / Getty Images)

¿Qué hacía usted cuando tenía 20 años?

Julio Urías podrá contarle a sus hijos y a sus nietos que a sus 20 primaveras y 68 días una tarde de 2016 se convirtió en el lanzador más joven de Grandes Ligas en iniciar un partido de playoff.

Aunque tuvo una salida mala la noche del miércoles, en la que dejó en blanco por tres innings a los Cachorros de Chicago para luego ceder cuatro carreras y ser relevado, Urías vivió una tarde que difícilmente olvidará.

Aún sin tener la edad para entrar a un bar para tomar, Urías recibió la bola de Dave Roberts, el mánager de los Dodgers, para el crucial Juego 4 de la Serie de Campeonato ante los Cachorros. Y fue así como Urías, quien contó con la mayoría de las 56,000 gargantas en Dodger Stadium apoyándolo en su histórica apertura, marcó una página en la historia del béisbol mexicano en la Gran Carpa.

El miércoles ponchó a cuatro rivales antes de su fatídico cuarto inning cuando Roberts le quitó la pelota tras permitir cuatro carreras, dos pasaportes, cuatro ponches y 2 pasaportes. Nada mal si tomamos en cuenta que es un chico que llegó a Estados Unidos en 2012, un poco después de haber cumplido 16 años.

Nacido en Culiacán, Sinaloa, y con un amplio repertorio que incluye rectas de 95 millas por hora, Urías mostró madurez en su primer año en la Gran Carpa, inclusive cuando las cosas no salieron del todo bien.

Ya había mostrado su temperamento frío y pronta recuperación cuando tuvo un duro debut en Nueva York ante los Mets. Aquel 27 de mayo solamente duró 2 2/3 innings en los que permitió cinco hits, tres carreras y cuatro pasaportes. Se recuperó y con el apoyo de Roberts, en 40.2 innings desde el descaso del Juego de las Estrellas, Urías tuvo un porcentaje de carreras limpias permitidas (ERA) de 1.99, con 40 ponches y un 1.26 de ERA en 35.2 innings desde el 8 de agosto.

Urías fue firmado en aquel 2012 a pesar de que muchos scouts consideraban como una desventaja haber nacido con un tumor en el ojo izquierdo, lo que lo forzó a sostener tres cirugías cuando era niño y que lo dejaron con el párpado caído.

El miércoles, Urías batió el récord impuesto por Bret Saberhagen en 1984 cuando este inició un partido a los 20 años y 175 días. Este miércoles, no solamente era un juego crucial, sino que también tenía en sus espaldas los 28 años de espera que los Dodgers no llegaban a una Serie Mundial.

Otros jóvenes…

El pitcher más joven en iniciar en postemporada

Ken Brett, Medias Rojas, 1967, 19 años y 20 días

El pitcher más joven en iniciar en temporada regular

Jim Derrington, Medias Blancas, 1956, 16 años y 306 días

Jugador más joven en temporada regular

Joe Nuxhall, Rojos, 1944, 15 años y 316 días

Jugador más joven en postemporada

Freddie Lindstrom, Gigantes de Nueva York, 18 años, 318 días


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