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Los Ángeles

Los Dodgers tienen el equipo para ganar un séptimo campeonato divisional, pero será un desafío llegar a una tercera Serie Mundial

Arizona Diamondbacks v Los Angeles Dodgers
(Kevork Djansezian / Getty Images)

Los Dodgers regresaron esta semana a Dodger Stadium, lugar donde hace cinco meses quedaron tendidos por los Medias Rojas de Boston, en la segunda Serie Mundial al hilo que pierden.

Tras la derrota, menos dolorosa que la que tuvieron ante los Astros de Houston en 2017, los Dodgers intercambiaron a Yasiel Puig y Matt Kemp a los Rojos de Cincinnati, en lo que fueron las bajas más importantes del equipo. También firmaron a A.J. Pollock, además de dejar ir a Manny Machado y Yasmani Grandal, y no firmaron a Bryce Harper.

También, en la administración hubo cambios. El gerente general Farhan Zaidi se convirtió en el presidente del archienemigo, los Gigantes de San Francisco.

Los Dodgers no hicieron grandes movimientos en la agencia libre pero sí recuperaron a Corey Seager, uno de sus mejores jugadores en la temporada  2016 y 2017, quien regresa de una operación Tommy John. Solamente la llegada de Seager, lo convierte en una “adquisición de lujo” para este 2019. Cuando Seager está saludable, es uno de los mejores bateadores en Grandes Ligas.

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Pero tomando en cuenta esos movimientos, los Dodgers se mantienen con la misma base de 2018, con sus mismos problemas y virtudes.

Los Dodgers siguen teniendo varios hombres que pueden jugar en diferentes posiciones. Dependen del bate del explosivo Justin Turner, el trabajo del relevista Kenley Jansen y siguen con mucha precaución la salud de Clayton Kershaw y Corey Seager. Los Dodgers tienen una buena cantidad de lanzadores confiables, pero tampoco tienen una idea muy clara de los inicialistas. Al canjear a Alex Wood también perdieron profundidad. La responsabilidad caerá en el mexicano Julio Urías, que nuevamente comienza a tener presión para cumplir con las expectativas que se han generado a su entorno, después de tener actuaciones aceptables en la última Serie Mundial.

Pero si de esperanzas se tratan, la realidad del joven Walker Buehler, de 24 años, parece traerles muchas ilusiones a los aficionados en Chávez Ravine.  Buehler ha tenido buenos números en las primeras dos temporadas y si mantiene su consistencia, será oro puro para Dave Roberts. Hyun-Jin Ryu decidió regresar y ahora, después de cinco temporadas, puede convertirse en un lanzador más consistente en la rotación.

Rich Hill, a sus 38 años, y Kenta Maeda, a sus 30, aún tienen suficiente béisbol en las manos para sacar a los Dodgers de apuros durante la temporada y aportar experiencia para la postemporada.

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Otro jugador que necesita seguir siendo importante para Dodgers es Max Muncy, quien tuvo 35 jonrones la temporada pasada.

En el papel, los Dodgers siguen siendo mejores que sus rivales en el Oeste pero obviamente van a depender mucho de su salud para arrasar o sufrir en la división. Desde los Yanquis de 1998-2001, ningún equipo ha llegado a tres Series Mundiales seguidas y desde los Giants de Nueva York de 1911-13, ninguna franquicia ha perdido tres Series Mundiales al hilo.


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