Los Dodgers toman su tiempo con el mexicano Julio Urías

¿Cómo puede un lanzador desarrollar la fuerza necesaria en sus brazos para ser un inicialista en Grandes Ligas si no le dejan lanzar mucho?
El gerente general de los Dodgers, Farhan Zaidi, se detuvo a pensar.

“Buena pregunta”, dijo.

Es una pregunta para Zaidi y otros hombres encargados de tomar la decisión en los Dodgers mientras planean la próxima temporada para Urías, su promesa zurda y mexicana de 19 años de edad, considerado como el lanzador con más potencial en el deporte.

Tal como deja en evidencia el contrato de $206.5 millones de Zack Greinke con los Diamondbacks de Arizona, los pitchers son más valiosos que nunca.Y los lanzadores jóvenes aún más.

Es por eso que los Dodgers están desesperados en proteger el brazo de Urías, pero también lo necesitan desarrollar. No hay un plan exacto para eso, solamente lo que se cree que funciona, basado en el pasado.

Las consecuencias son significativas. Hazlo bien y Urías podría ser el próximo as. Arruínalo y los Dodgers tendrán que ir a la agencia libre, donde la primera opción les costaría millones.

La organización está tomando el lado conservador en los planes para Urías, quien firmó con los angelinos a los 16 años.

Urías lanzó 80 innings el año pasado y hace dos años realizó 87 lanzamientos. Un inicialista de Ligas Mayores lanza más de 200.
“Me siento un poco mal por eso”, dijo Urías sobre los pocos lanzamientos que ha tenido.

Zaidi defendió el método de los Dodgers, argumentado que Urías tiene la misma edad que muchos atletas de preparatoria que fueron seleccionados en el draft amateur el año pasado.

Urías, quien se espera que abra la temporada con el equipo de triple-A de Oklahoma City, “definitivamente” lanzará más de 100 innings este año, argumentó Zaidi. Pero 100 lanzamientos son considerablemente menos a comparación de lo que le pedirían si estuviera en Grandes Ligas.

“Sus innings van a aumentar las próximas dos temporadas”, indicó Zaidi.

Urías dijo que tomará cualquier curso que le pida el equipo. “Sé que lo que tienen en mente es lo mejor para mí”, dijo.

El año pasado, el mexicano tomó un descanso en la mitad de la temporada para someterse a una operación en el ojo izquierdo. Urías tiene una masa benigna en el ojo, la cual hace que su párpado caiga. La operación, la cuarta en ese ojo, removió parte de la masa.

Antes de la cirugía, Urías estaba 1-2 con 3.00 de carreras limpias permitidas en siete salidas en el equipo de doble-A en Tulsa. Con 46 strikeouts en 36 innings, estaba lanzando lo suficientemente bien para posponer la operación. Pensó en que podría ser llamado a las Grandes Ligas.

“Cuando estás en las ligas menores o en doble A o triple A, sabes que te pueden llamar en cualquier momento”, dijo. “Cada vez que lanzas, piensas, ojalá que Dios me dé la oportunidad”.

Urías se sometió a la cirugía a fines de mayo y no volvió a lanzar en doble A otra vez por más de dos meses.

Lanzó seis veces más en Tulsa, con un ERA de 2.51, ponchando a 28 en 32 1-3 innings. Pero nunca se sintió bien después de su regreso.
Urías terminó la temporada en triple-A, donde fue apaleado. En dos salidas, lanzó un combinado de 4 1-3 innings en las que otorgó nueve carreras.

Sus sueños de la promoción a Grandes Ligas en septiembre quedaron fulminados después de eso. Urías está ahora por segunda primavera consecutiva con los Dodgers en los campamentos de pretemporada.

“Me sentí con más confianza con todo”, dijo. “Me sentí más parte del equipo. Conozco a los jugadores más ahora”.

El directo del establo de los Dodgers, Gabe Kapler, le gusta lo que ha visto hasta ahora.

Kapler prefiere ver las sesiones en la lomita detrás del cátcher, para ver cómo se ve un lanzador desde el punto de vista del bateador.

“Como bateador derecho, veo la bola salir de las manos, cuando escoge hacer eso y luego la bola rápida explota, cuando trata de mantener el tiro recto”, dijo Kapler. “Luego el cambio ha sido el lanzamiento más impresionante hasta ahora”.

Aun así, Urías no tiene muchas probabilidades de llegar a la rotación de los Dodgers este año. Clayton Kershaw, Scott Kazmir, Kenta Maeda, Brett Anderson y Alex Wood serían los cinco lanzadores que abrirían la temporada. Si uno de ellos se lesiona, Mike Bolsinger sería probablemente el reemplazo. El equipo espera que Hyun-Jin Ryu y Brandon McCarthy vuelvan de sus lesiones esta temporada.

Urías dice que ser paciente puede ser duro. Aunque esté joven, su debut ha sido anticipado desde que lanzó un inning perfecto en la Liga del Cactus ante los Padres de San Diego en 2014. Muchas de sus conversaciones con su mentor y compañero de entrenamiento durante las vacaciones han sido con el lanzador izquierdo Oliver Pérez, de los Nationals de Washington, sobre las Grandes Ligas.

“Mi abuela siempre me dijo que Dios haría todo, pero tienes que darle la mano para que te ayude”, dijo Urías. “En mi caso, eso significa el continuar trabajando. Si él me ve trabajando duro, él me dará la oportunidad”.

“La verdad es, sí, es difícil. Pero tienes que mantener la calma y ser paciente. Ellos son los que toman las decisiones. Es su trabajo. Nuestro trabajo está en el campo”.

¿Quién lo tiene más difícil? ¿Urías o los que toman las decisiones?

Ciertamente, muchos dirían que los últimos. No solamente el futuro de  Urías está en juego, el de ellos también.

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