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PREVIA: Falcons y Patriots chocan en la edición 51 Super Bowl en un duelo que promete fuegos artificiales

Tom Brady

Tom Brady

(Wally Skalij / Los Angeles Times)

El domingo, en lo que se anticipa que sea un partido espectacular y dinámico, los Falcons de Atlanta se enfrentarán a los Patriots de Nueva Inglaterra en el Super Bowl LI que se celebrará en el NRG Stadium de Houston, Texas.

Sin duda, todos los reflectores para este choque están sobre los quarterbacks Matt Ryan y Tom Brady. Ambos son los dos mejores jugadores en su posición; Ryan, de Atlanta, tiene un índice de pasador de 117,1 para liderar la NFL, mientras que Brady, de Nueva Inglaterra, lo sigue con uno de 112,2.

Los Patriots, campeones de la Conferencia Americana (AFC), entran a la edición 51 del gran partido favorecidos ligeramente por tres puntos en las apuestas. En su Juego de Campeonato de Conferencia destruyeron 36-17 a los Steelers de Pittsburgh para convertirse en la primera franquicia en la historia de la NFL en llegar a nueve encuentros de Super Bowl. Han alzado el trofeo Lombardi en cinco ocasiones, la última de ellas en 2015 cuando vencieron a los Seahawks de Seattle.

Por su lado, los Falcons, campeones de la Conferencia Nacional (NFC), estarán jugando apenas el segundo super domingo de su historia. En 1999 se midieron a los Broncos de Denver pero perdieron. Los Falcons llegan a este nuevo desafío tras frenar categóricamente a los Packers de Green Bay- que llevaban ocho triunfos al hilo- después de vencerles 41-21.

A comparación de Nueva Inglaterra, que lleva 15 años siendo eternos candidatos para llegar al Super Bowl antes del comienzo de cada temporada, la participación de Atlanta en esta edición fue algo inesperada. De acuerdo con información proporcionada por la compañía operadora de casas de apuestas en Las Vegas CG Technology, antes del primer partido oficial de la campaña los Falcons no habían atraído a muchos apostadores que los veían como monarcas. De los 32 equipos de la liga eran el penúltimo con apuestas a su favor, por arriba de los Titans de Tennessee. Hasta los Browns de Cleveland, equipo que desde que regresó a la NFL hace 18 años y que solo lleva dos temporadas ganadoras, generaron más expectativa.

(Tim Warner / Getty Images)

Por más gloria

Para Brady, el líder de Nueva Inglaterra, este partido es una cita con la historia. Ante los Falcons establecerá una nueva marca en partidos de Super Bowl jugados con siete. De ganar su quinto título, él y su entrenador, Bill Belichick, rebasarían a Chuck Noll y Terry Bradshaw de los Steelers como la pareja entrenador-mariscal más ganadora. Y por si fuera poco, de levantar una vez más el trofeo Lombardi, Brady se convertirá en el quarterback con más anillos de Super Bowl sobre Bradshaw (4) y Joe Montana, quien ganó cuatro con los 49ers de San Francisco.

Aunque se perdió los primeros cuatro partidos de esta temporada debido a una suspensión a consecuencia de su papel en el escándalo de los balones desinflados de 2015, el veterano de 39 años de edad todavía pudo elaborar un paso electrizante. Desde entonces goza de un ratio de touchdowns e intercepciones de 33 a 4; con las riendas de la ofensiva en sus manos los Patriots solo llevan una derrota. Ni el no poder contar con su arma más imponente, el tight end Rob Gronkowski desde la semana 12 por una seria lesión de espalda, mermó el desempeño de Brady y el ataque de los Patriotas. Siempre alguien ha surgido para aportar puntos, como lo hizo Chris Hogan ante los Steelers. El receptor apareció inesperadamente para acumular 180 yardas con dos touchdowns. En sus 17 partidos previos solo había encontrado la zona de anotación cuatro veces. Contra Atlanta otros jugadores de reparto como el tight end Martellus Bennett o el corredor LeGarrette Blount podrían brillar.

La ofensiva

En cuanto a ofensivas se refiere, Atlanta posee la mejor de esta temporada. Ha promediado 33,8 puntos por partido (40 en los playoffs) y su cantidad de puntos anotados durante la temporada regular (540) es la octava cifra más alta en la historia de la liga. Esta letalidad al ataque revuelve alrededor de su mariscal titular Ryan.

‘Matty Ice’, la tercera selección del draft de 2008, lideró a los Falcons al Super Bowl estableciendo los mejores números de su carrera hasta el momento. Durante la temporada regular lanzó para 4944 yardas con 38 touchdowns con solo intercepciones. Y en los playoffs, en dos partidos, ha lanzado para 730 yardas con siete anotaciones sin intercepciones.

Pese a que a lo largo de sus nueve temporadas dentro de la liga Ryan ha sido uno de los quarterbacks más productivos -es el vigésimo primer jugador con más yardas lanzadas de los todos tiempos (37.701)-, su poco éxito en la postemporada ha opacado su calidad. Antes de este año solo había ganado uno de los cinco juegos de playoffs que había disputado. Una victoria ante los Patriots no solo le daría su primer anillo de Super Bowl, sino que también lo consolidaría como un mariscal de elite.

Pero en el camino hacia Houston, Matt Ryan no ha estado solo, sus armas importantes han estado a su altura también.

Su receptor principal Julio Jones, quien está lidiando con un esguince en el dedo gordo del pie pero que está contemplado para jugar, es el primero en yardas promediadas por cotejo (100,6). Sus corredores Devonta Freeman y Tevin Coleman forman una de la mancuernas más explosivas de la NFL. En la campaña regular registraron 2,482 yardas por aire y por tierra con 24 anotaciones entre los dos.

La defensiva

En un choque que luce parejo a la ofensiva, el aspecto defensivo marcará la diferencia, y es en donde los Patriotas tienen la ventaja. Son la mejor defensa de la NFL con solo 15,9 puntos permitidos por partido pese a que la mitad de esta campaña traspasaron al linebacker estelar Jamie Collins a los Browns por cuestiones de salario. También la historia está a su favor; en cinco de los últimos juegos de Super Bowl en donde se han enfrentado el ataque más anotador a la defensa que menos puntos ha cedido, el lado defensivo ha triunfado.

Por parte de Atlanta, aunque como unidad fueron la número 27 de la liga durante la temporada regular, esta defensa cuenta con dos elementos que pueden hacer que Brady pase una mala noche: el linebacker Deion Jones y el defensive end Vic Beasly. Jones ha interceptado dos pases para touchdown y es uno de los líderes en este rubro, y Beasly lidera la liga en capturas de mariscal (15,5).

Otro aspecto en donde los Patriots le llevan la delantera a los Falcons sin duda es en la banca. El entrenador en jefe de Atlanta, Dan Quinn, estará dirigiendo en su primer Super Bowl como mandamás absoluto. En 2014 ganó como coordinador defensivo de Seattle. Belichick a comparación, ha ganado cuatro campeonatos y con otro triunfo se convertiría en el entrenador en jefe con más trofeos Lombardi al haber rebasado a Knoll.


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