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El exfutbolista salvadoreño y residente de L.A. cree que el balompié cuscatleco puede repuntar 

Chavarría muestra su album de recuerdos.

Chavarría muestra su album de recuerdos.

(Albert Pérez)

Debido a las oportunidades económicas, la calidad de vida y la inmensa población de inmigrantes de El Salvador que se puede encontrar en Los Ángeles, nuestra ciudad es un destino preferido para muchos exjugadores de futbol profesional de este país cuando se retiran.

En las distintas canchas amateur del área, ellos siguen disfrutando del balompié e impartiendo sus conocimientos. Uno de ellos es Pedro Chavarría, mejor conocido como ‘Manga’.

El exportero de uno de los equipos históricos del “Pulgarcito de Centroamérica”, Club Deportivo FAS, y uno de los referentes de la liga salvadoreña en la década de los ‘70, ha vivido en la zona angelina por los últimos 34 años y se ha dedicado a entrenar a escuadras semiprofesionales y juveniles en su tiempo libre desde su llegada.

Chavarría, de 66 años de edad, habló con HOY Deportes para compartir sus vivencias como jugador profesional y sus opiniones sobre el futbol cuscatleco.

‘Manga’ jugó durante la que es considerada como la “Época de Oro” del futbol salvadoreño (1970-1982). Durante este periodo, La Selecta acudió a los Mundiales de México y España, y el FAS disputó la antigua Copa Interamericana contra el monarca de la Copa Libertadores tras coronarse campeón de la CONCACAF en 1979.

“[Esta época fue grande] por la calidad del futbol. Había grandes jugadores en todos los clubes, incluyendo a los de la liga de ascenso. También vinieron buenos extranjeros [como Pino, de Brasil]. Todos eran grandes; veías entrar y salir a uno y otro y no había mucha diferencia. Los estadios estaban llenos”, dijo Chavarría, quien considera que en ese entonces la liga salvadoreña estaba entre las mejores de la zona. “Eran la liga mexicana, la de El Salvador y la de Costa Rica. Era un espectáculo ver jugar a todos los clubes”.

Debutó como profesional en 1969 a los 19 años con el FAS, en donde se mantuvo durante nueve temporadas. A lo largo de su trayectoria de más de 12 años como profesional también militó en otros dos equipos, Juventud Olímpica y Deportivo Dragón. Comentó que aunque era un buen jugador juvenil no esperaba jugar a nivel profesional, ya que había descuidado el futbol para enfocarse en su servicio militar. Sin embargo, una tragedia cambió su vida.

“Durante mi servicio murió un gran arquero, Óscar Quiteño, que era el titular de selección nacional de El Salvador. Como iban [a promover a Mario ‘La Conga’ Medina], necesitaban un tercer portero. Un amigo, Mauricio Manzano, que jugó en el Mundial de México, me recomendó”, indicó ‘Manga’.

Con los Tigrillos se llevó el premio al mejor portero en su campaña de novato, pero solo pudo conquistar un subcampeonato de liga y un título de copa en su paso con el equipo del Departamento de Santa Ana.

Una de las anécdotas que más recuerda es un partido de semifinales de la temporada 1975-76 ante el Alianza de San Salvador. Este choque es considerado como uno de los más emocionantes en la historia de la liga salvadoreña. Tras quedar empatados en los dos primeros juegos de la serie, se tuvo que celebrar un cotejo de desempate. Al minuto 18, el ‘Manga’ atajó un penal al mediocampista peruano Fernando Alva. Pero en el segundo tiempo, este cobraría revancha y anotó el gol que eliminaría al FAS.

“Lo recuerdo mucho, no porque atajé el penal, sino porque me dio cólera oír como los locutores se quedaron gritando el gol y la [reacción] de toda esa gente”, explicó con una carcajada. “Ni el silbato del árbitro se escuchaba en el estadio, fue algo increíble”.

Chavarría contó que lo empezaron llamar ‘Manga’ en honor a un portero brasileño del mismo nombre que militaba en el Botafogo y que visitó El Salvador.

Su carrera con La Selecta fue efímera. Estuvo en la lista para ir al Mundial de México 70, pero debido a su corta edad lo dejaron fuera de la convocatoria final. Participó en el proceso rumbo a los Juegos Olímpicos de Múnich 72. Y para el camino hacia el Mundial de Alemania 76 fue considerado en dos ocasiones, pero rechazó los llamados porque interferían con sus estudios y su servicio militar.

A consecuencia de la guerra civil en 1980, que sacudió al país durante más de una década, ‘Manga’ decidió mudarse a Los Ángeles para buscar un mejor porvenir. Para él, este conflicto es la principal razón por la que el futbol salvadoreño no pudo seguir creciendo. La selección no ha regresado a jugar en un Mundial y la liga local ha ido en decadencia.

“Los años de guerra de la nación nos hicieron caer en un hoyo”, exclamó.

Algo que le causó mucha tristeza fue el escándalo de amaño de partidos que azotó a La Selecta hace tres años. Sin entrar a fondo, indicó que los jugadores implicados no son los únicos responsables.

“No hay que echarle la culpa solamente a los muchachos. La influencia de personas que están involucradas en el deporte y de gente ajena [a este tuvo que ver también]”, manifestó.

Chavarría tiene confianza de que eventualmente el balompié cuscatleco repunte y vuelva a ser de los mejores del área, pues cree que hay materia prima. Pero esto depende de la gente de pantalón largo.

“Se tiene que trabajar desde arriba; no se trata de cambiar al jugador. Tienen que llevar todos los pasos, trabajar en todos los niveles administrativos”, dijo. “Los jugadores son los que tienen que salir ganando; ellos ponen el espectáculo. El aficionado no paga para ir a ver al federativo, paga por ver a los jugadores”.

“[Tienen] que darles atención a los juveniles, a las reservas. Tienen que llevar entrenadores que se dediquen al jugador. El dinero que da la afición tiene que llegar a los jugadores. ¿Si no reciben un buen pago, como van a comer?”.


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