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Somete Querétaro al América

El jugador Ronaldo de Asis "Ronaldinho" de Querétaro celebra una anotación ante América.
El jugador Ronaldo de Asis “Ronaldinho” de Querétaro celebra una anotación ante América.
(Alex Cruz / EFE)

El América contundente, goleador y que hace una semana enamoró a su afición desapareció, y a cambio le cedió al escenario a un Ronaldinho, al que le bastaron 10 minutos para eclipsar a los asistentes al Azteca.

El astro brasileño, en plena decadencia, no salió ni a calentar antes del encuentro, al medio tiempo una de sus piernas le pedía permiso a la otra para balancearse suavemente, so pretexto de que a lo largo de la semana había estado en reposo para aliviar una dolencia muscular.

Su ingreso al minuto 83 parecía como si se tratara de cumplir más a fuerza que de ganas para que los presentes se fueran contentos, porque habían pagado su boleto para verlo aunque fuera de lejos.

El técnico Víctor Manuel Vucetich no iba a darle demasiado tiempo en la cancha, para no exigirlo, tenían el resultado en la bolsa, pues ya ganaban 2-0 con los goles que Yasser Corona y Orbelín Pineda habían conseguido en la primera parte.

Y “Dinho” no sacó lo mejor de su repertorio, pero demostró que sus piernas saben perfectamente qué hacer con el balón. Ni siquiera le metió velocidad a sus aproximaciones, pero ni falta hizo, porque con una técnica digna de crack logró que Hugo González se viera como un niño defendiendo su portería.

La gente se puso de pie, le hizo caravanas y se olvidó del América; Vucetich y Jaime Ordiales aplaudían extasiados, como si fueran sus fans.

Los Gallos ganaban por primera vez en el Azteca 4-0 a los azulcremas y ya acarician la zona de clasificación.

Desde la banca, el técnico del Querétaro tenía motivos de sobra para festejar, le ganó la partida a Gustavo Matosas, con una plantilla que jugó inspirada, sudando la camiseta y partiéndose el alma en cada jugada.

A las Águilas parecía como si se les hubieran olvidado los días aciagos que vivieron hace dos semanas, cuando los Tiburones Rojos también les metieron cuatro.

Hicieron el gasto 20 minutos y luego extrañaron de más el arrastre que suele ponerle Oribe Peralta en sus movimientos sin balón. Otra vez Darwin Quintero falló a la hora de acarrear balones y ponerlos en el área, por eso se fue entre abucheos.

Rubens Sambueza desapareció y parecía como si la plantilla estuviera temerosa de gastar lo mejor de su repertorio, y que no les alcanzara para la Final de ida de la Concachampions, que disputarán el próximo miércoles en casa.

Matosas se quedó sin argumentos, no sabía qué hacer desde la banca, sus cambios no funcionaron, sus mejores hombres se durmieron como si el bochorno de la tarde los hubiera apagado.

La derrota le salió cara al América, pues descendió en la tabla general, ya no está entre los cuatro primeros, y el próximo fin de semana se medirá al Superlíder, Guadalajara, en el Clásico Nacional.


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