España arranca de luto tras muerte de José Reyes

El fallecimiento de José Antonio Reyes con sólo 35 años marcó el inicio de la concentración de la selección española en La Ciudad del Fútbol, sin el seleccionador Luis Enrique Martínez y con el dolor de la pérdida de un futbolista que nunca cayó derrotado con la absoluta.

El ambiente en el reencuentro de los internacionales no fue de alegría. Ni el regreso de un jugador carismático como Santi Cazorla, tres años y medio después, otra de esas personas del mundo del fútbol al que, como a Reyes, se le recordará por su sonrisa eterna, cambió el paso de unos días duros para el fútbol español desde que el extremo utrerano se dejó la vida en la carretera.

Especialmente tocados están dos grandes amigos suyos como Jesús Navas y Sergio Ramos. Las mismas raíces, una amistad de infancia reforzada en el Sevilla, el Real Madrid y la selección española. Sus rostros en el emotivo minuto de silencio guardado antes del inicio del entrenamiento hablaban por sí solos.

Fue el primer homenaje a Reyes de los que preparan los internacionales. Una selección española en la que el utrerano brilló en las categorías inferiores antes de dar el salto a la absoluta, a la que dejó de acudir sin perder un solo partido.

Fue 21 veces internacional desde su debut el 6 de septiembre de 2003, con un 0-3 en Portugal, hasta el empate sin goles en Islandia en agosto de 2006, poco antes de cerrar un ciclo en Belfast por decisión de Luis Aragonés para un grupo de jugadores.

Entre ellos uno especial al que motivó a su estilo, con un cara a cara en un entrenamiento diciéndole delante de todos sus compañeros que él era mejor que un tal Thierry Henry con quien jugaba en el Arsenal. "Dígale al negro que usted es mejor. Dígaselo de mi parte. Usted es mejor", le espetó Aragonés.

Este lunes, en La Ciudad del Fútbol de Las Rozas Reyes estuvo muy presente. Con la ovación de una grada abarrotada y la emoción de los jugadores alineados en el terreno de juego, dio inicio el primer entrenamiento para poner la mente en Islas Feroe y Suecia.

Fue la primera sesión dirigida por Robert Moreno, muy activo y dando continuas órdenes a los jugadores. Arropado por el resto del cuerpo técnico en un entrenamiento más largo de lo habitual.

El trabajo habitual de una hora pasó a ser de 90 minutos por la necesidad de recuperar el ritmo de unos jugadores que han parado unos días. Completaron un plan especial de entrenamiento, pero el tono se pierde cuando se deja de trabajar a diario con balón.

Todo el trabajo está diseñado por Luis Enrique, ausente por el grave problema familiar que le impidió dirigir el último partido de la Roja en Malta. La comunicación es continua y en todo momento está informado pese a no estar presente en La Ciudad del Fútbol.

Los 23 convocados para la cita ante Islas Feroe del próximo viernes y contra Suecia en una semana trabajaron con normalidad. Incluidos Sergio Ramos, superada su lesión de sóleo, y Dani Parejo, que ha dejado atrás las molestias de gemelo que le impidieron acabar la final de la Copa del Rey.

Mucho trabajo táctico y siempre con balón. Explicaciones largas del cuerpo técnico en cada ejercicio e interrupciones en acciones para corregir detalles. Acciones de posesión y ataque, partidos en reducidas dimensiones y una grada abarrotada que no paró de llamar al capitán Sergio Ramos.

Solventado su problema con el Real Madrid, vuelve a centrarse en lo deportivo ya recuperado y sin competir desde el 3 de abril. EFE

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