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Los hermanos Dos Santos y su deuda con la afición de L.A.

Jonathan Dos Santos

Jonathan Dos Santos

(Katharine Lotze / Getty Images)

Han pasado casi dos años desde que Jonathan Dos Santos llegó a Los Ángeles como el complemento que necesitaba su hermano, Giovani, en el Galaxy.

La pareja de hermanos brilló en un inicio, pero poco a poco esa luz se fue apagando y el equipo terminó en el fondo de la tabla de la Conferencia Oeste en 2017, en lo que fue la peor temporada de esa franquicia. Lo que parecía ser una nueva época dorada para el Galaxy, se convirtió en una pesadilla para el entonces entrenador Curt Onalfo, y luego para Sigi Schmid.

En 2018 prometieron mejorar, con la motivación del año mundialista para los Dos Santos y la contratación de la mega estrella Zlatan Ibrahimovic. Pero Gio llegó a duras penas al Mundial, dañando sus posibilidades de ser titular en la competencia rusa al estar lesionado la mayor parte del tiempo en Los Ángeles. Después del mundial, la película empeoró para Gio: se perdió nueve encuentros de agosto a octubre y ni la magia de Ibrahimovic pudo lograr que el Galaxy clasificara a los playoffs.

Y si la pretemporada 2019 es una señal de lo que viene para el Galaxy en lo que se refiere a Gio, el entrenador Guillermo Barros Schelotto probablemente tendrá más dolores de cabeza. Tanto Jonathan, como Gio, ni salieron a la banca en el último partido de pretemporada con el Galaxy. Jonathan dijo que sufría una lesión de muslo derecho y prefirió no arriesgar. Lo de Gio, quien ganó $6 millones la temporada pasada, parece más preocupante, pues no ha tenido mucha participación en la pretemporada y sigue con lesiones musculares.

“Él sabe que lo necesitamos muchísimo”, dijo Jonathan sobre su hermano, quien no ha hablado mucho con la prensa desde la temporada pasada, afligido por las lesiones y las derrotas. “Yo que estoy todos los días con él veo que obviamente quiere jugar, quiere disfrutar con sus compañeros cada día, quiere ayudar. Obviamente que es complicado… creo que va a volver muchísimo mejor de como estaba antes”.

A diferencia de su hermano, Jonathan ha tenido un mejor rendimiento con el Galaxy y también una mejor comunicación con la prensa.

“Me siento como en casa, si fuera por mí, viviera toda mi vida en Los Ángeles”, expresó Jonathan, de 28 años, quien ganó $2 millones en 2018.

Con casi dos años en esta ciudad, Jonathan reconoció que él y su hermano han quedado en deuda con la afición galáctica.

“Por desgracia no le hemos podido dar un campeonato, le hemos dado más sufrimientos que alegrías. Estamos conscientes de que este año, tiene que ser un gran año”, expresó Jonathan.


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