Mikey García y su hermano han sido impactados por la tragedia antes del duelo contra Spence Jr.

A un poco más de una semana de la pelea más grande de su vida, el cuatro veces campeón en diferentes divisiones, Mikey García, y su entrenador-hermano Robert, han sido sacudidos por la muerte de dos miembros de su familia promocional y un tiroteo que dejó paralizado a uno de sus compañeros de equipo.

“Es difícil”, dijo Robert García a Los Angeles Times el pasado miércoles, mientras dirigía el entrenamiento de su hermano en Riverside en preparación para el duelo de la contienda del 16 de marzo, en la que irá por el quinto cinturón de su carrera, ante el invicto peso welter, Erroll Spence Jr., en el AT&T Stadium de Arlington, Texas. 

“En las últimas dos semanas, tres miembros de RGB [Robert Garcia Boxing] – está uno de ellos peleando por su vida, los otros dos ya se nos fueron”, dijo.

El pasado fin de semana, Izaac Colunga, de 24 años, un peleador de peso superpluma, recibió un disparo detrás del cuello en un tiroteo ocurrido en una fiesta de Riverside. Otro individuo también recibió disparos en la fiesta pero ya fue dado de alta. Aún no se han hecho arrestos.

“Es muy desafortunado, muy triste”, dijo Mikey García al reportero Elie Seckbach el pasado martes durante una reunión con la prensa. “Estaba en el lugar equivocado, a la hora equivocada… fue cuestión de suerte y ahora está peleando por su vida. Estaba contento de estar aquí, trabajar duro, de aprender. Estamos esperando que logre recuperarse”.

Colunga (3-0), un exjugador de futbol Americano en Corona Centennial High, iba a pelear en una cartelera promovida por García el 15 de marzo en Dallas. Sus papás le dijeron a Robert García que su hijo no puede mover las piernas y tiene sensibilidad limitada en sus brazos.

Su familia creó una página de GoFundMe. 

“No es alto, así que sabía que no podía ser profesional en futbol americano, y se decidió por el boxeo”, dijo Robert García sobre Colunga. “En las nueve peleas amateur fue muy bueno. Podía hacer sparring con todos mis peleadores profesionales. Lo hicimos profesional”.

“Lo ayudamos todos los días. Es uno de nosotros. Es triste y difícil el saber que uno de nuestros muchachos está en el hospital, peleando por su vida. Es increíble, un muchacho bueno, muy atlético, su sueño era ser campeón del mundo, como los chicos que tenemos en el gimnasio, peleando bajo García Promotions… devastador. Mikey y todos en el gimnasio estamos tristes por ello”.

García visitó a Colunga en el hospital el pasado miércoles, un día después de atender el funeral de su compañero de niñez y empleado de Oxnard, Jamie Tourtillott, hermano gemelo del entrenador asistente de García Boxing, Jody Tourtillott.

“Crecí con uno de los hermanos en el gimnasio”, dijo García, un excampeón del mundo. “Uno tomó la dirección equivocada y se involucró en drogas. El otro está trabajando con peleadores en mi gimnasio en Oxnard. Estuvo con Brandon Ríos la semana pasada” para una pelea en Tijuana. 

“Metimos a Jamie en un programa de rehabilitación en San Diego como por un año”, dijo García. “Luego salió, estuvo en el entrenamiento con nosotros, ayudándonos, limpiando el gimnasio. Pensó que ya estaba límpio, me dijo que tenía a su familia en Oxnard, así que regresó a su casa y encontró a los malos amigos… se volvió a meter en drogas y murió de una sobredosis”.

Las malas noticias siguieron llegando cuando supieron que el amigo de tantos años de Mikey García, Jovani Robledo, un conductor de San Antonio, quien asistía muy seguido las peleas de la familia García y que ayudaba en las preparaciones durante la semana de la pelea, murió en un accidente de auto. Los García tendrán un cartel con la imagen de Robledo en su pelea en Texas.  

En lugar de sumirse en la tristeza, Robert García dice que él y su hermano Mikey (39-0, 30 KOs) están obteniendo inspiración al dedicarle a sus amigos su pelea ante el favorito Spence (24-0, 21 KOs), campeón de la Federación Internacional de Boxeo el 16 de marzo.

“Estas tragedias nos han dado un empujón para ir y dar una buena pelea por nuestros amigos más cercanos”, dijo Robert García. “Izaac está peleando ahora la pelea más grande de su vida… está joven y tiene hambre de triunfo, sé que sí puede sobreponerse a esto, y aunque sería muy pronto para volver al boxeo, podría suceder un milagro. Todo es posible”.

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