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Mikey García: me estaba enfadando del boxeo

(Chris Farina - Top Rank)

Mikey García era considerado uno de los mejores pugilistas del mundo cuando ganó el campeonato de peso superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en 2013.

En su récord inmaculado tenía un triunfo ante Orlando Salido y defendió su corona en contra de Román Martínez y Juan Carlos Burgos. Su padre y hermano, los prestigiosos entrenadores Eduardo y Robert García, pulieron su talento hasta convertirlo en un candidato para enfrentar a Manny Pacquiao.

Pero un problema de contrato con su promotor de ese entonces, Top Rank, lo mantuvo “congelado” por dos años y medio. Durante ese período, Top Rank no le programó peleas y tampoco el mexicoamericano recibió ofertas de otros promotores pues estos temían meterse en problemas legales.

Fue hasta que en abril pasado, García y Top Rank llegaron a un acuerdo legal para la separación y el pugilista firmó con Premier Boxing Champions de Al Haymon. García (34-0, 28 KOs) volverá este próximo 30 de julio cuando enfrente a Elio Rojas (24-2, 14 KOs) en el Barclays Center de Brooklyn, Nueva York. Será la contienda coestelar del duelo entre Leo Santa Cruz ante Carlo Frampton por la corona de peso superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) por Showtime (6 p.m. PT).

Para García, los dos años y medio fueron de desesperación en aspecto profesional, aunque el peleador cuenta que gozó de su familia.

“Hubo tiempo para vacacionar, descansar, pasar los días festivos con la familia, fiestas, cosas que muchas veces como boxeador no puedes pasar”, indicó García, de 28 años, quien llegó a pesar 172 libras cuando volvió de las fiestas decembrinas de México este año.

“Nos fuimos para pasar la Navidad y Año nuevo y cuando regresé estaba pesadito”, aceptó el residente de Oxnard pero que hace su campamento en Riverside con su hermano y entrenador Robert García.

García explicó a HOY Deportes que gozó hacer sparring con Marcos Maidana durante su preparación para las dos peleas contra Floyd Mayweather, así como ayudar a pugilistas jóvenes como Saúl Rodríguez, Michael Pérez, Jonathan Navarro y Ronny Ríos.

“Me motivaba casi como una pelea”, aseveró García, quien en diciembre cumplirá 29 años.

García comentó que su hermano y su papá lo ayudaron a que no se deprimiera mucho en la pausa forzada que tomó en su carrera.

“Sí habían momentos difíciles, la corte no decía nada”, señaló García.

También, reconoció que el descanso no fue del todo malo en el aspecto deportivo, pues fue como un respiro profesional.

“Ya me estaba enfadando del boxeo, la mera verdad, las dietas, pelear tan seguido, estar siempre en el gimnasio. Te cansas de la rutina”, indicó.

El pugilista añadió que aprendió mucho de los aspectos legales de la relación boxeador/promotor, ya que estuvo muy involucrado en su caso.

“Me di cuenta cómo se esconden ciertas cifras de dinero para no darle al peleador”, indicó.

En su regreso al boxeo, García dijo espera tener la oportunidad de un título mundial en una o dos peleas más.

“Estoy muy cerca de lograr grandes cosas en el boxeo, no pienso que este tiempo fuera del ring me va a afectar de alguna manera. Mi fuerza, mis reflejos, todo lo tengo perfecto. Yo estaba dispuesto a pelear por un título del mundo pero estoy listo para cualquier campeón”, indicó.

“Lo que logré no es nada comparado a lo que voy a lograr”, advirtió. “Soy el mismo o mejor que antes”.


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