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Mikey García va en plan grande en la nueva etapa de su carrera  

(SAUL LOEB / AFP/Getty Images)

El excampeón mundial Mikey García dijo que ya no quiere andar con rodeos y busca las peleas grandes al anunciar sus metas en la nueva era de su carrera.

Durante dos años y medio, el mexicoamericano estuvo ‘congelado’ debido a una disputa contractual con su antigua promotora, Top Rank. Ya con su problema resuelto, García, regresó al cuadrilátero en julio ante un rival accesible como lo fue el dominicano Elio Rojas.

Pensando en su propósito de pelear ante los mejores, para su siguiente contienda, la cual se llevará a cabo el 28 de enero en Las Vegas en la cartelera de respaldo de la revancha entre Carl Frampton y Leo santa Cruz, el originario de Oxnard encarará a un contrincante mucho más complicado que Rojas cuando desafíe al campeón de peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), el montenegrino Dejan Zlaticanin.

“Es un peleador fuerte y peligroso, tiene las manos pesadas. Otros boxeadores no quisieron enfrentarlo. Es una amenaza, está invicto, es joven y tiene mucha hambre”, dijo García (35-0, 29 KOs) hablando sobre Zlaticanin (22-0, 15 KOs) durante la conferencia en donde se presentó el combate. “Muchos quizás busquen tomar un camino más fácil hacia un campeonato. Yo no soy como ellos, quiero los retos más grandes”.

El púgil invicto de 28 años de edad está consciente que tras bastante tiempo de inactividad, tiene mucho terreno por recorrer para alcanzar el nivel al que llegó cuando conquistó títulos de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en los pesos pluma y super pluma. Pero indicó que sus habilidades siguen intactas.

“No perdí un paso. Seguí entrenado y estando en forma. Pero ya estoy aquí de regreso y [esta pelea ante Zlaticanin] es solo el comienzo”, dijo García, quien ha derrotado a rivales como los boricuas Román ‘Rocky’ Martínez, Juan Manuel López y el mexicano Orlando ‘Siri’ Salido.

Muchos expertos en el boxeo piensan que al negarse a pelear porque consideraba que Top Rank no le estaba ofreciendo las grandes bolsas que él merecía, García echó a la basura los que pudieron haber sido los mejores años de su carrera. Sin embargo, él no lo ve así. Cree que el tiempo que estuvo fuera le terminó beneficiando pues le ayudó a reencender su vacilante pasión por el pugilismo.

“Si hubiera seguido peleando, ahorita quizás estuviera cerca del retiro porque el boxeo ya me estaba empezando a aburrir”, confesó. “Era redundante seguir la misma rutina todos los días. La ausencia me ayudó a motivarme y a producir más hambre de gloria que la que tenía antes”.

Lomachenko está haciendo lo que hice hace tres años

Desde que García volvió a los encordados mucho se ha hablado de un posible duelo entre él y el actual campeón super pluma de la OMB, el ucraniano Vasyl Lomachenko, quien es visto como uno de los mejores libra por libra de la actualidad.

El californiano señaló que sí quiere este combate, pero siempre y cuando sea en la división de los ligeros y que el presidente de Top Rank, Bob Arum, su expromotor y actual promotor del europeo, muestre un verdadero interés por hacerlo posible.

“Ya le dije a [Lomachenko], si sube a las 135 libras, hay que hacer una pelea”, comentó. “Si Bob y el mánager de Lomachenko no quieren, ¿porque voy a perder mi tiempo? Yo nunca he buscado a nadie, ellos me buscan a mí”.

García reconoce el talento del ucraniano, pero considera que aún le falta para que llegue a su altura.

“Estoy en un nivel diferente. Él está haciendo lo que yo ya hice hace tres años. Apenas me está alcanzando. De lo que escuche, los ratings de televisión para sus peleas no se comparan a los que yo tenía”, manifestó.

Sin embargo, el hermano mayor y entrenador de Mikey, Robert García, tiene los ojos sobre otro reto, uno que podría traerles una mucha mayor recompensa.

A él gustaría que su pupilo enfrentará a la leyenda filipina Manny Pacquiao en un peso medio de 143 libras.

Aunque admitió que sería difícil efectuarlo debido a que ‘Pacman’ es la máxima estrella de Top Rank y la relación entre esta empresa y Mikey no es de lo mejor, no lo ve como algo imposible.

“No digo que vaya a suceder, pero yo todavía trabajo con la compañía, aún firman a muchos de mis peleadores. Mikey no tiene promotora en este momento; si no quieren hablar con él pueden hacerlo conmigo”, expresó. “Es una pelea que me encantaría, no sería fácil, pero sería el desafío que convertiría a mi hermano en la nueva gran estrella del Pago Por Evento”.


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