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El campeón mexicano Óscar Valdez BRILLA entre un diluvio de agua y golpes en Carson  

(Cortesía)

El sábado en el StubHub Center de Carson, mientras que la madre naturaleza hizo que lloviera agua sobre la arena está al aire libre, Óscar Valdez y Scott Quigg ofrecieron un diluvio de golpes dentro del ring.

Y entre la nubes tormentosas, Valdez fue el que salió con más brillo a llevarse el triunfo por la vía de la decisión unánime para retener su título de peso pluma de la Organización Mundial de Boxeo‬‬ (OMB) en su cuarta defensa.

Los jueces entregaron dos tarjetas de 117-111 y una de 118-110.

Hasta la mañana del combate, su realización estaba en duda pues en el pesaje el excampeón Quigg había dado 128.8 libras, casi tres más del límite de 126. En contra de los deseos de su equipo, Valdez, quien dio 125.8 libras, aceptó seguir con el duelo.

“No fue un factor muy grande. Me pegó con unos buenos golpes, pero el resultado hubiera sido el mismo”, dijo el campeón tras la brutal contienda hablando de cómo le afectó la desventaja en la báscula.

Valdez (24-0, 19 KOs) empezó las acciones fiel a su estilo ya que buscó ablandar el cuerpo de Quigg (34-2-2, 25 KOs) de inmediato.

Pudo conectar dos fuertes ganchos de derecha abajo. En el segundo round, el mexicano efectuó un boxeo bastante efectivo. Tundió la defensa del inglés con varias combinaciones a la cabeza, se movía para evitar los contrataques y le contestaba con más ganchos al cuerpo.

Pese a que Quigg era más pesado, los golpes le hacían poco efecto al campeón a ese punto. Valdez mostró mucha inteligencia a seguir con este patrón de pegar y salir en vez de parrarse enfrente para intercambiar.

Quigg por su parte, solo iba hacia adelante con la intención de forcejar y aniquilar al mexicano con un volado. Al final del cuarto episodio puso a Valdez sobre las cuerdas pero no pudo hacer mucho para castigarlo fuertemente.

Para el siguiente round, el inglés mostraba una considerable cortadura sobre su ojo izquierdo. Pero también consiguió poner en problemas a Valdez gracias una tremenda combinación de una recta de derecha con un cruzado de izquierda a la cabeza que hizo que el sonorense coqueteara con la lona debido a que sus piernas vibraron como gelatina. En el sexto, Valdez ya lucía sangre gracias a una cortadura en un labio.

En su intento de imponer condiciones, Quigg aventó a Valdez; se llevó un advertencia del referee. Del séptimo giro en adelante, par evitar las manos pesadas de Quigg, que ya lo afectaban, Valdez peleó a distancia tirando combinaciones detrás de su jab de izquierda.

Pero el inglés se mantuvo en la cara del campeón siguiendo con su afán de terminar las cosas por la vía rápida. Valdez volvió a conectar más su gancho de izquierda al cuerpo, sin embargo, Quigg no se resintió. Valdez ya mostraba algo de cansancio.

En el décimo round, el campeón impactó al inglés con dos potentes ganchos de derecha dentro de una combinación de cuatro golpes al rostro para finalmente estremecerlo. La acción estaba candente en el onceavo hasta que Quigg frenó la cosas con un golpe bajo. Tras un respiro, Valdez se repuso y tiró todo lo que tenia a la cabeza del retador en represalia.

Ambos terminaron el choque de la presionando y con los rostros maltratados y decorados de sangre.

Cuando ambos peleadores estaban en lo vestidores tras la contienda, se reportó que Valdez había sufrido una fractura de mandíbula y Quigg una de nariz. El mexicano tuvo que ser llevado a un hospital.

Vences y De León quedan parejos

En el duelo coestelar de la velada, los prospectos mexicoamericanos de peso superpluma Andy ‘El Tiburón’ Vences (20-0-1, 12 KOs) y Erick De León (17-0-1, 10 KOs) se tuvieron que conformar con un empate mayoritario tras 10 asalto.

Un juez le dio el triunfo a De León 96-94 y los otros entregaron puntuaciones de 95-95.

El resultado refleja lo cerrado que fue el choque.

Vences usó su mayor alcance para mantener a De León a distancia; lo castigaba con su derecha cada vez que se le acercaba. Sin embargo, para la segunda parte de la pelea, De León fue más audaz y pudo hacer más contacto con ‘El Tiburón’. En los rounds siete y diez lo lastimó, pero no pudo hacer más.


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