No fue un clásico inicio para Clayton Kershaw en la Serie Mundial

Ellos empezaron a cantar desde la primera entrada, lo suficientemente alto para que se oiga entre la fuerte brisa, lo suficientemente poderosa para cortar un profundo escalofrío.

“Ker-shaw, Ker-shaw, Ker-shaw…”.

Los aficionados de los Medias Rojas de Boston recitaban el apellido de uno de los más grandes lanzadores de temporada regular en la historia de los Dodgers.  Pero esta es la temporada de cacería de brujas para Kershaw, y esas palabras no fueron un tributo a él pero para mofarlo.

“Ker-shaw, Ker-shaw, Ker-shaw…”.

Una vez más, continuado una tendencia que es tan desconcertante como lo es para erizarse. Un lanzador con una carrera que quedará enmarcada pero que no pudo sobrevivir una noche en octubre.  Una vez más, el mal momento de Kershaw significó que los Dodgers tropezaron en el Juego 1 de la 114ava Serie Mundial.

Como es usual en este tiempo del año, muchas cosas de esas le pasaron a Kershaw, el as de los Dodgers que ha hecho una carrera de mezclar postemporadas clásicas con desastres.  

Recién presentó un triunfo clásico en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional la semana pasada, lo siguió con un desastre el martes.

“No lancé bien”, dijo Kershaw a la pregunta que ha escuchado un millón de veces. “Me sentía bien, pero no lancé bien”.

En una noche en que la temperatura estaba en los 40s, la multitud se acurrucaba y se mofaba, Kershaw tomó el montículo con mangas cortas para pronto ser expuesto aún más.

Empezó en su segundo lanzamiento, cuando el primera base David Freese fue volteado y permitió un foul en una alta de Mookie Betts, que cayó inofensivamente entre el lodo.  Betts eventualmente anotó una de las dos carreras de los Medias Rojas en la primera entrada, con tres de los primeros cuatro bateadores golpeando sencillos.

Eso terminó dándole a Kershaw la derrota después de que abandonó el juego con corredores en primera y segunda, mismos que vio anotar.

“No fue una gran noche en general”, dijo Kershaw.

En su cuenta final, permitió cinco corridas en cuatro entradas, pero es no es lo peor de todo. El problema más grande fue cuando los permitió. Dos veces Boston tomó la delantera, dos veces los Dodgers igualaron las cosas, pero Kershaw lo dio de regreso.

“Este es un equipo difícil de vencer, no importa lo que sea”, dijo Kershaw, y es ciertamente imposible cuando tu lanzador titular no puede mantenerse en el momento.

Devolver las ventajas es algo que Kershaw hizo en la Serie Mundial pasada, en el Juego 5 contra los Astros de Houston, cuando echó abajo los Dodgers tres y cuatro carreras a favor en una derrota que les costó tal vez la mejor oportunidad de asegurar el título.

Ceder carreras en la postemporada es algo que Kershaw ha hecho extrañamente y frecuentemente. La diferencia en su ERA de la temporada regular y su ERA en los playoffs es el más alto entre los lanzadores en la historia del béisbol con por lo menos una docena de ser inicialista en los playoffs.

En cuatro apariciones en Series Mundiales, Kershaw tiene una ERA de 5.23.  En 29 apariciones en playoffs, tiene un récord de 9-9 con una ERA de 4.28.

Aunque en su carrera de temporada regular, obtuvo hasta ahora 153 triunfos y 69 derrotas con una ERA de 2.39.

Mucho se ha hablado de la posibilidad de Kershaw de optar por no continuar su contrato en los últimos dos años de contrato, en el que le deben $65 millones. ¿Será este su último vistiendo azul? Tal vez lleve sus talentos a otro lado para un ¿mejor contrato?

Eso se puede interpretar como de que si los Dodgers valoran el legado y la historia, ellos deberían de encontrar la manera de mantenerlo. Ellos necesitan una estatua, necesitan un nuevo integrante del Salón de la Fama con una gorra de Los Ángeles.

Pero deben estar dispuestos a comprometerse sabiendo, que por ahora, por cualquier razón, uno de sus más grandes zurdos en ponerse la playera es inconsistente cuando el momento es el más grande.  

Kershaw aún necesita ese primer campeonato para ser comparado con Sandy Koufax, y el martes las cosas no salieron bien.  

La ofensiva de los Dodgers falló en repetidas ocasiones en momentos potencialmente grandes contra varios de los relevistas de los Dodgers.

Hubo problemas en el homeplate, en el campo, e incluso en el dugout.  Dave Roberts ha sido criticado por relevar a Pedro Báez con corredores en primera y segunda y con dos outs en el séptimo inning de un juego que estaba 5-4.  Báez acababa de ponchar a dos y el tercer bateador que enfrentó, fue intencionalmente caminado, además que él tenía el empoderamiento de ser el mejor relevista de los Dodgers en los últimos dos meses.  

Pero Roberts jugó con los porcentajes, sacando al derecho Báez en lugar de dejarlo enfrentar al bateador zurdo Rafael Devers, y eligió en su lugar al relevista inestable Alex Wood para enfrentar a Eduardo Núñez.  

Dos lanzamientos más tardes, Núñez golpeó una bola que le lanzó con curva y la mandó a volar con un jonronazo sobre el jardín izquierdo, que valieron para tres carreras para asegurar el partido.

“Hablamos de eso con ‘Petey’, de lanzar la bola bien ahí”, dijo Roberts. “Pero Devers es realmente muy bueno contra lanzadores derechos”.

La noche que empezó con una canción, terminó con otra: “Beat L.A.... Beat L.A.”.

Los Dodgers tienen por lo menos seis oportunidades de acabarlos. Kershaw podría lanzar en dos juegos más.

Más allá de la sequía que está en juego, también lo está su legado.

Serie Mundial
Dodgers vs. Medias Rojas
En Dodger Stadium
Juego 3: Viernes, 5:09 p.m., FOX
Juego 4: Sábado, 5:09 p.m., FOX
*Juego 5, 6 y 7 de ser necesarios

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