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Hermanos Canizales buscan inspirar a atletas de las Olimpiadas Especiales

Adriana y Martín Canizales son parte del grupo de porristas que actuarán en los Juegos Mundiales de las Olimpiadas Especiales.

Adriana y Martín Canizales son parte del grupo de porristas que actuarán en los Juegos Mundiales de las Olimpiadas Especiales.

(Gerardo Alatriste)

No eran ecos de gritos que se escuchan en un entrenamiento propicio de una preparación para una justa olímpica… el ruido que provenía de las instalaciones de CheerForce en Simi Valley era de carcajadas y de música.

Los rostros de las ocho porristas que apoyarán a los atletas de los Juegos Mundiales de las Olimpiadas Especiales se iluminaban al entrenar sus rutinas.

El sudor que provocaba el calor de la ciudad californiana no fue excusa para que las chicas, que vestían los atuendos que llevarán durante las competencias, lograran su cometido.

CheerForce Eternity comenzará su participación en las Olimpiadas Especiales que inician desde el 25 de julio al 2 de agosto.

Entre las participantes de Eternity, se encontraba Adriana, una joven con síndrome de Down, que sacudía sus pompones y bailaba al ritmo de la coreografía dirigida por dos jóvenes voluntarios, Martín Canizales y Cheyenne Turcotte.

“Tengo muchos amigos”, dijo Adriana a HOY Deportes. “Me gusta cuando bailamos. Me gusta hacer el ‘cheerleading’”.

Martín Jr., de 17 años, es el hermano menor de Adriana y es voluntario “obligado” con Eternity desde hace cuatro años.

“La manera que inicié en este deporte fue porque me fue mal un año en la escuela y la respuesta de mis papás a eso, fue sacarme del futbol y meterme en el ‘cheer’”, explicó Martín Jr. “Me gusta mucho trabajar con mi hermana porque es divertido y nos molestamos uno al otro. Ya no lo veo como un castigo, es como una diversión… como si fuera mi segunda casa”.

Este sería el primer año en que porristas serán partes de las Olimpiadas Especiales aunque no de manera competitiva ya que el comité olímpico aún no considera esta categoría como un deporte.

Adriana ha participado con su grupo de porristas en varias competencias a nivel nacional y espera disfrutar esta nueva experiencia bajo la observación de familiares y amigos.

“Cuando hago ‘cheer’, me gusta ver a mi mamá, mi papá, mis amigos, que me vienen a ver”, aseguró la joven de 18 años.

Martín Jr. y Adriana nacieron en Monterrey y llevan ocho años en Estados Unidos, y residen con sus padres en Simi Valley.

El joven aspirante a médico, quiere seguir apoyando a Adriana en sus competencias como porrista y como cualquier pareja de hermanos, Martín dijo que por más que ella lo “molesta, tiene la sonrisa que puede cambiar cualquier actitud que tengas. Ella es la mejor hermana que puedes tener”.

Durante los entrenamientos, las distracciones están a la orden del día, pues según Martín Jr., porque él dirige los entrenamientos, Adriana se aprovecha la situación. “Como soy su hermano, de repente no hace caso (risas). Es muy traviesa… cuando le digo que haga algo, se va al baño y se esconde”.

El nacimiento de Adriana

Entre el “perjuicio y la mala información” que ronda sobre las personas con discapacidades mentales o físicas, el padre de Adriana, Martín quiere y espera que con sus propias vivencias, puedan ayudar a demás gente aprender a conocer más de la manera como “tratar a personas discapacitadas”.

Martín, quien obtuvo su licenciatura de medicina en México, trabaja actualmente para el distrito escolar como asistente de profesor y estudia para ser terapeuta respiratorio.

“Lloré cuando supe que mi hija nació con el síndrome”, dijo Martín. “Pero fueron todos esos perjuicios… la ignorancia… no te sientes mal por ti mismo, te sientes mal por tu bebé, por tu esposa. Visualizas un futuro negro. Lloré un rato. Te das cuenta que no estás preparado”.

A pesar de los malos ratos que él y su esposa pasaron aquella noche lluviosa en Monterrey al nacer Adriana, Martín tuvo un momento de “negación a la situación y fue el principio de una enorme tristeza”.

Sin embargo, con el apoyo de su esposa, a quien Martín consideró la “más fuerte en ese momento”, aprendió a ver como Adriana y su radiante sonrisa le ha cambiado la vida.

Además de la manera como su hijo ha apoyado a su hermana es lo que satisface más aún.

Para más información visite: la2015.org. Los eventos son gratis.


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