Ortiz se desquita de un acabado Liddell

Ortiz se desquita de un acabado Liddell

Tras 12 largos años de espera, la leyenda mexicoamericana del MMA, Tito Ortiz, finalmente logró conseguir lo único que le faltaba a su distinguida carrera.

Una victoria sobre su acérrimo rival: Chuck Liddell.

En 2004 y 2006 fue noqueado por el ‘Iceman’, pero este sábado en el Forum de Inglewood le regresó el favor al acabarlo con 38 segundos restantes en el primer round del tercer duelo de su intensa rivalidad.

No obstante, fue un triunfo sin lustre que solo le sirve para su satisfacción personal.

Aunque tuvo a Liddell enfrente, el ‘Huntington Beach Bad Boy’ (20-12) realmente no tuvo rival. Pese a no haber peleado en casi dos años, Ortiz, de 43, se veía en una excelente condición física.

El ‘Iceman’ (21-9) por su parte, simplemente fue un cascaron del dominante campeón de peso semicompleto de UFC que un día fue, el que humilló a Tito dos veces cuando los dos se encontraban en la cúspide de sus respectivas carreras.  

Desde antes de que subiera a la jaula para la trilogía con Tito era claro que ya no tenía nada que hacer en el MMA. Con 48 años, no había combatido desde 2010 y había perdido cinco de sus últimas eis contiendas. 

Ante el ‘Huntington Beach Bad Boy’ solo lo dejó más que comprobado.

Tras el campanazo inicial, Liddell se dedicó a circular la jaula sin buscar engancharse. Sus movimientos fueran bastante mecánicos; lucía muy fuera de forma. Cuando finalmente decidió lanzar golpes, parecían ir a la velocidad de la cámara lenta.

Ortiz fue metódico en su destrucción de Liddell y hasta se puede decir que le tuvo algo de piedad pues lo pudo haber terminado mucho antes de lo que lo hizo.

Cuando optó por atacar al ‘Iceman’ lo hacía sin problemas. A mediados del asalto soltó una vistosa patada con giro que casi conecta con la cabeza de Liddell. Después se le fue encima y con un derechazo sobre el hombro lo derribó. Sin embargo, no quiso rematarlo y dejó que se parara.

Ya de pie, se burló de él y lo invitó a que le pegara. Pero con menos de un minuto restante en el giro, Tito tomó las cosas en serio y descargó un salvaje derechazo que tumbó a Chuck. En la lona, el ‘Huntington Beach Bad Boy’ lo finiquitó con una serie de golpes.

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