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Tito Ortiz vs. Chuck Liddell III: Donde hubo fuego…

Tito Ortiz (der.) tratará de vencer a Chuck Liddell por primera vez en su trilogía.

Tito Ortiz (der.) tratará de vencer a Chuck Liddell por primera vez en su trilogía.

(Cortesía Golden Boy Promotions)

A veces en la vida las viejas rencillas son difíciles de olvidar. Pasan los años y el desdén deportivo que se puede tener hacia alguien no se extingue.

Tal es el caso de la leyenda mexicoamericana del MMA, Tito Ortiz.

Pese a haber enfrentado a su archirrival, el también legendario Chuck Liddell, por última vez en 2006, aún siente una intensa rabia hacia él, sin impórtale que llegaron a ser buenos amigos.

Y no es porque Liddell lo noqueó las dos veces que se enfrentaron en el octágono de UFC.

La razón es bastante visceral. Es debido a una supuesta traición.

“Piénsalo, si uno de tus mejores amigos, alguien que te ayudó a crecer y a forjar una carrera, de repente te da la espalda debido a la presión que le estaba poniendo una compañía, te sentirías de la misma manera”, dijo el ‘Huntington Beach Bad Boy’ a HOY Deportes explicando cómo nació su hostilidad.

La manzana de discordia fue cómo se dio el primer duelo entre los dos en 2004.

Sabiendo del tremendo potencial económico que existía -los dos eran las estrellas más taquilleras del MMA en ese momento- Ortiz contó a HOY Deportes que él y Liddell habían acordado no pelear hasta que el presidente de UFC, Dana White, les ofreciera más dinero. Sin embargo, ‘Iceman’ optó por aceptar la propuesta inicial de la empresa. Esto forzó a Tito a aceptar el combate sin conseguir lo que estaba buscando.

“Éramos amigos e íbamos a aguantarnos para hacer más dinero. Al final yo gané $150,000 y Liddell $300,000 mientras que UFC produjo más 40 millones de dólares con el combate.”, contó Tito. “Si nos hubiéramos aguantado estoy seguro de que hubiéramos ganado mucho más. Pero no quiso esperar pues era un hombre de negocios”.

Este sábado en el Forum de Inglewood (5 p.m., PPV), Ortiz (19-12) tendrá la oportunidad de finalmente saldar las cuentas pendientes que tiene con Liddell (21-8) cuando efectúen el tercer combate de su candente rivalidad, la cual con la revancha de 2006 produjo el primer evento en la historia del MMA en generar más de millón de ventas en el sistema de Pago por Evento.

Originalmente, la trilogía se debió de haber completado hace ocho años en UFC 115, pero una lesión de cuello forzó al mexicoamericano a retirarse de la contienda. Pero cuando el ‘Iceman’ empezó a retarlo públicamente hace algunos meses, decidió que lo tenía que enfrentar otra vez pese a que ya estaba en el retiro tras 20 años de carrera.

“Después de parar a Chael Sonnen [en enero de 2017] aquí en el Forum, pensé que ya había acabado, que todo se había terminado. Pero de la nada él empezó a ladrar diciendo que quería pelear conmigo”, explicó Ortiz, de 43 años edad. “Hasta le estoy haciendo un favor ya que necesita el dinero. No hay combate más grande que Ortiz y Lidell. Solo he regresado para pelear con él. Lo voy a terminar rápido”.

El ‘Iceman’ por su parte, no le pone mucha importancia a lo de su supuesta traición, pero tampoco esconde el odio que le tiene a Ortiz como persona.

“No me cae bien. Espero que no lo tenga que cachetear después de que lo noquee”, indicó Liddell. “Lo he conocido por mucho tiempo, sé qué tipo de persona es. No es una persona que me agrada. No me gusta cómo trata a la gente, como se comporta. Hay muchas cosas que detesto de él”.

Sin embargo, aunque existe mucha animosidad, Chuck dejó en claro que lo que lo llevó a buscar este combate cae más en lo deportivo que en lo personal. Lo ve como una buena oportunidad para poder restablecer su carrera a sus 48 años tras estar fuera de acción desde 2010.

“Ya lo noqueé dos veces cuando estamos en nuestra plenitud. No tengo nada que mostrarle”, aseveró el ‘Iceman’, quien ha perdido cinco de sus últimas seis contiendas. “Es un rival de preparación. Es el combate perfecto para meterme de nuevo a la jaula. Todavía no he terminado”.

Más potencial económico

La función de Ortiz-Liddell 3 marcará la primera vez que Golden Boy Promotions, la promotora de boxeo de Óscar De La Hoya, presente una velada de MMA.

Tito contó que originalmente le habían ofrecido el combate a UFC pero lo rechazaron. Sin embargo, cuando se lo propusieron al ‘Golden Boy’, él lo vio con buenos ojos.

“Fuimos con UFC y no querían nada que ver con esto”, manifestó. “Luego fui con Óscar y me dijo, ‘vamos a hacerlo’. Y de repente me reuní con Óscar y Chuck lo hizo una semana después”.

El ‘Huntington Beach Bad Boy’ cree que la pelea puede marcar un antes y un después en el MMA. Considera que el sistema de paga que les ofreció De La Hoya es mucho más beneficioso del que manejan la mayoría de las empresas del deporte de las llaves e impactos, en especial UFC.

“Con UFC eres un contratista. Te pagan mitad de tu bolsa cuando te presentas y la otra mitad si llegas a ganar” explicó. “Óscar nos está dando una bolsa fija y luego un buen porcentaje de las ganancias del evento. Somos socios de negocios y creo que ser un socio de negocios es más interesante”.

Tito reveló que se llevaría el 30 por ciento de lo que se recaude en patrocinios, en el Pago por Evento y en la taquilla. Con UFC solo le correspondía hasta el tres por ciento.


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