Guillotina a los planes de UFC

Tras los resultados inesperados de UFC 196, en una noche que dejó a todos boquiabiertos en Las Vegas, muchos periodistas esperaban con curiosidad para ver el rostro de Dana White, el presidente de UFC.

White, quien a fines del año pasado se llevó la sorpresa de Holly Holm venciendo a la “gallinita de los huevos de oro” Ronda Rousey, volvió a ser testigo de una velada que decapitó con un par de guillotinas sus planes para dos mega peleas este año.

Su peleador que más vende, Conor McGregor, fue sometido por un peleador que ya lo consideraban “de salida” en Nate Díaz, en la categoría welter, un peso totalmente aventurado, donde el irlandés jamás había peleado. McGregor era el favorito por 5-1 pero fue conectado por Díaz y luego sometido con un candado al cuello en el segundo asalto.

Una pelea antes, Holm, quien posiblemente iba a pelear este año ante Rousey en una contienda con potencial a ser la pelea más vista en la historia de UFC, vio cortado su reinado en peso gallo y su invicto en su primera defensa al caer ante Miesha Tate, una peleadora que no tiene las condiciones de Holm o Rousey pero que sorprendió a todos con una guillotina en el último asalto para quebrar las apuestas de 3-1 en su contra.

“No sabemos, no habíamos planeando UFC 200. No íbamos a planear UFC 200 hasta que esto terminara. Después de 16 años en este negocio lo único que sabes es que no sabes lo que va a pasar”, expresó White la noche del sábado, visiblemente conmovido por lo sucedido ante 14,697 aficionados en el MGM Grand.

Pero que White no había planeado UFC 200 no se lo creía ni el más inocente.

UFC 200 es el mega evento de la compañía en el nuevo estadio de Las Vegas para el 9 de julio. Esa noche, se esperaba otra gran noche de McGregor, quien iba a enfrentar a Robbie Lawler, el monarca de peso welter, en la búsqueda de un segundo título en diferente división de McGregor. El irlandés, quien es campeón en peso pluma, ha había gritado a los cuatro vientos que quiere los títulos de peso ligero y welter. Después del duelo ante Díaz parece ser algo ambicioso.

Ahora los bonos del campeón de peso pluma irlandés han bajado y probablemente tendrá que aceptar una revancha ante el brasileño Jose Aldo, quien se mofó de la derrota de ‘Notorious’ y lo retó para UFC 200.

“Sé que hay mucha gente que está celebrando esto en la división pluma… al final del día soy el campeón de peso pluma, voy a bajar nuevamente. No me estoy olvidando de la división 155 (ligero), ni de la 170 (welter)…. creo que lo que sigue es bajar y defender mi corona”, dijo McGregor, herido en su amor propio.

El duelo en contra de Aldo se podría perfilar como el pleito más lógico para el irlandés aunque sin el glamour que tenía antes de su derrota.

Pero el duelo que arruinó la pelea más grande en la historia de UFC, fue la derrota de la hasta ahora invicta Holm, quien se había convertido en la rival perfecta para un duelo de revancha de altos quilates a finales de año ante Ronda.

Ahora con la derrota de la oriunda de Albuquerque, el título está en manos de una campeona vulnerable, quien ya ha perdido en dos ocasiones de la mano de Ronda, mientras que Holm ya no es vista como la aniquiladora que noqueó a ‘Rowdy’ el año pasado.

En lo que se refiere a la nueva campeona de peso gallo, Tate, podría reaparecer en UFC 200 ante la brasileña Amanda Nunes, primera clasificada y que despachó el sábado a la peruana-rusa Valentina Shevcheko. Tampoco se descarta una revancha inmediata ante Holm, quien estaba venciendo a Tate hasta el último asalto.

“Yo quiero pelearle a Miesha mañana”, dijo una triste Holm.

Pero White parece que hará un tercer combate entre Rousey y Tate. En entrevista con ESPN, el mandamás de UFC dijo que Ronda tendría la primera oportunidad de enfrentarla.

“Le mandé un texto a Ronda y Ronda ni estaba viendo la pelea”, dijo White. “Le mandé un texto y contestó, ¿qué pasó?… le dije, Miesha la acaba de estrangular…. Y me dijo… ‘bueno, parece que me tengo que poner a trabajar’”.

“Ronda pidió estar fuera hasta octubre o noviembre, pero eso no quiere decir que no le pueda preguntar…ha trabajado mucho por la compañía en los últimos tres años y medio y cree en mí, hizo todo lo que le pedí… si quiere mantenerse fuera hasta octubre, así que puede hacer eso”, indicó White, quien probablemente se siente culpable con Ronda después de mandarla a Australia para perder la corona allá.

White podría tener un as bajo la manga en el invitado especial de UFC en el MGM Grand, Georges St. Pierre, quien de regresar sería por la corona, ante Lawler.

Gracias a la naturaleza de UFC y su falta de protección a sus campeones, el panorama luce impredecible y emocionante.

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