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Alberto Del Río asume como presidente de compañía de artes marciales mixtas

(Cortesía Combate Americas)

Durante gran parte de su vida, el mexicano José Alberto Rodríguez, mejor conocido como Alberto Del Río en el mundo del deporte y del entretenimiento, ha navegado entre la lucha libre y las artes marciales mixtas (MMA).

Hace 16 años, tras representar a México en los Juegos Panamericanos de 1999 en la disciplina de la lucha greco romana, optó por seguir los pasos de su tío, ‘Mil Máscaras’, y su padre, ‘Dos Caras’ -dos leyendas de la lucha libre mexicana-, e incursionó en la profesión familiar.

Sin embargo, debido al poco potencial económico que existía en la lucha libre profesional en ese tiempo en México y Japón, decidió aprovechar su experiencia en la lucha olímpica y se cambió al MMA.

Tras registrar una marca de 9-5 en este deporte, en 2010, ante una mejor oportunidad, regresó a la lucha profesional y se convirtió en una de las principales estrellas de la WWE, la empresa de lucha libre profesional más grande del mundo.

Ahora, tras dejar la WWE por decisión personal, una vez más el originario de San Luis Potosí se encuentra trabajando en el deporte de las llaves y los impactos, pero no como peleador, sino como ejecutivo.

Recientemente, Del Río fue nombrado presidente de la compañía latina de artes marciales mixtas Combate Américas. De acuerdo con el expeleador, este no es ningún rol simbólico para las cámaras pues su labor es idéntica a la de Dana White, el conocido presidente de UFC.

“Voy a hacer un poco de todo… voy a estar involucrado en la toma de decisiones”, dijo Del Río a HOY Deportes durante la promoción de Combate Américas Azteca, que debuta este jueves por Azteca América (11 p.m.).

“Dentro de mis responsabilidades, estaré haciendo lo mismo que hace White [en UFC]. Estaré buscando talento y ayudándolos a que se desarrollen en la parte del entretenimiento -la parte que representa la imagen ‘Alberto Del Río’- para que no solo sean grandes atletas, sino para que también sean grandes entretenedores que puedan vender boletos y Pago Por Eventos (PPV)”.

El luchador cree que su experiencia en el MMA le va a beneficiar en su nuevo cargo. Contó que entiende el negocio debido a que cuando estuvo en el lado deportivo observó el papel de los promotores con los atletas.

“Esto me ayuda a mí más que a nadie a tener una idea clara de lo que quiere un peleador y a dónde quiere llegar”, indicó.

Del Río comentó que en su época como peleador hubiera “dado una mano” para que existiera una empresa que se enfocara y le diera una oportunidad de brillar al talento latino como lo está haciendo Combate Américas. Tambien señaló que a las otras compañías solo les interesa “la billetera de los latinos”.

Se necesita personalidad

En la última década las industrias de la lucha libre y el MMA se han entrelazado en varios aspectos. Mientras que en la lucha se empezó a utilizar llaves más realistas, en el MMA muchos peleadores empezaron a adoptar personalidades más pintorescas al estilo de los personajes de la lucha como el mismo Del Río.

Él ve esta tendencia como necesaria ya que ha probado ser muy útil para la comerciabilidad de los peleadores.

“Los peleadores aprendieron cómo pasar de ser un [simple] peleador a ser una superestrella que vende miles de PPVs “, explicó. “Todos lo hemos visto con Connor McGregror, con Ronda Rousey. Ella es una chica excelente, una gran persona, pero cuando tú la ves en la cámara, ella pretende ser la ruda. Es lo que vende, es lo que te convierte en un personaje. Esto no tiene que ver con su gran talento como peleadora. Pero la combinación de tener tanto talento a lo hora de pelear y que la gente te quiera ver porque los entretienes, eso es lo que te trae dinero”.

Del Río contó que por el momento no planea en luchar pues quiere enfocarse en su nuevo puesto, pero el año que viene regresará a la actividad.


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