Un menor transgénero de nueve años nos cuenta su historia (1ra parte)

Un menor transgénero de nueve años nos cuenta su historia

Un menor de nueve años está creciendo. Antes jugaba con muñecas Barbies; ahora es la tesorera de la clase en su escuela primaria West L.A. elementary; juega con niñas voleibol, se pinta las uñas y le gusta retarse ella misma en Minecraft.

Pero también es una niño transgénero.

La pequeña al igual que sus padres y los administradores de la escuela estuvieron de acuerdo.  Ellos quieren compartir su historia para mostrar cómo es que están lidiando con la situación que cada vez más menores en los planteles escolares enfrentan.

El viernes pasado, el Departamento de Educación de Estados Unidos presentó unas guías para ayudar a las escuelas a entender cómo es que el gobierno federal protege los derechos de los estudiantes que son transgénero, en temas como el uso del baño entre otros.

La experiencia de la pequeña que identificamos con la primer inicial de su nombre ,“T”, para proteger su privacidad, nos provee numerosas lecciones, entre otras: cómo entrenar al personal y designar a alguien en quien la estudiante pueda confiar.  Los maestros y los directores de las escuelas querrán saber cómo manejar la situación cuando una nota aparece como la que se salió del folder de T:

“Papi, mi amor, tu eres un niño, no una niña, entiéndelo en tu cabecita”.

Las leyes de California respaldan los derechos de los estudiantes transgénero para que sean tratados con el sexo que ellos se identifican, ya sea para el uso de los sanitarios o de equipos escolares. Otros estados como Carolina del Norte todavía están luchando con el gobierno federal para que prohíba el uso de los estudiantes transgénero en estos espacios de las escuelas.

No hay un número oficial de los estudiantes transgénero en el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles, pero hay un sentido claro entre las personas que estudian la sexualidad de género a nivel nacional. Ellos están de acuerdo en que los pequeños identificados como transgénero cada vez expresan su sexualidad a más temprana edad.

Los doctores del Hospital de Niños en Los Angeles trataron a unos 40 niños transgénero hace una década, dijo la Dra. Johanna Olson-Kennedy, directora médico del Centro de Salud y Desarrollo de la Juventud Transgénero.  Ahora, la doctora indica que el centro tiene a unos 600 niños transgénero entre las edades de tres a 25 años.

T es una menor de tercer grado muy platicadora y segura de sí misma.  Pero el tema de “la nota” la tiene pensativa, mientras se sienta en medio de su cama con su vestido anaranjado sin mangas y juega con su animalito de peluche llamado “Liony”.

“Me siento verdaderamente enojada y triste”, dijo al mismo tiempo que su voz se apaga y sus ojos miran hacia el suelo. 

“Me siento como un niña, no como un niño”, enfatiza.

Después de que T encontró la nota, su mamá le dijo que el estudiante que la escribió seguramente es inseguro, que la nota era un reflejo de lo que eran ellos y no T.  Enseguida, madre e hija se rieron de los errores ortográficos.

Esa noche, los padres le hablaron a la maestra de T.

T es la primera alumna transgénero en la escuela, y sus padres y el director ya se juntaron para ver cómo van a enfrentar la situación.

La escuela hizo una investigación, pero no pudo identificar al alumno o los estudiantes que escribieron la nota; así que la clase tuvo una discusión acerca del bullying y de esa forma los prepararon  para los problemas de esa índole.

Mañana les traeremos la segunda y última parte de “Un menor transgénero de nueve años que cuenta su historia”

Si quiere leer la historia en inglés haga clic aquí.

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