Mustang: Pura diversión al volante

AGENCIA REFORMA
Un modelo para los que aman estar al volante

Ya hemos hablado del nuevo Mustang en ocasiones anteriores. El deportivo de Ford recibió una muy merecida actualización para su generación actual y se nota. Hay muchas cosas que agradan del nuevo modelo, cosas que lo hacen más agradable de manejar y hacen que sacarle su máximo desempeño sea una actividad más fácil.

El modelo que nos ha prestado en esta ocasión Ford es el Mustang GT manual. Quizá no será el que más se venda, las versiones automática por mucho superan en ventas a las opciones manuales, incluso algunas marcas tan deportivas como BMW han dejado de vender opciones manuales por completo.

Es esfuerzo por "salvar" a las motorizaciones manuales pareciera estar destinado a fracasar y realmente es una lástima, pues se perderán autos como esta versión del Mustang. No podemos decir que sea necesariamente más rápido que la versión automática, aunque en especificaciones sí podría serlo. Tampoco podemos decir que es más cómodo de conducir; y quizá ni siquiera más deportivo, pues la transmisión automática ya tiene cambios al volante.

Lo que sí podemos decir es que es más gratificante de manejar. Aquí hay actividades que el conductor tiene que simplemente no están ni disponibles en las transmisiones automáticas por más controles manuales que tengan. En una transmisión manual el conductor puede interrumpir los efectos del motor con un pedal y dejar al auto moverse libremente. Los cambios se hacen con una palanca que transmite una precisión mecánica que no puede ser igualada con tablillas electrónicas y actuadores eléctricos.

Aquí el conductor siente las repercusiones de sus acciones; para bien y para mal y es necesaria más concentración si se quiere una conducción suave. Pero se puede y cuando se logran transiciones suaves entre los cambios maximizando la potencia a las ruedas traseras la sensación no tiene comparación.

En un auto como el Mustang el futuro de las cajas manuales duele un poco más que en un vehículo convencional. Y más porque ahora el Mustang permite a sus conductores disfrutar del manejo de una forma que nunca lo había hecho.

Uno de los cambios que más se agradecen del nuevo Mustang es que Ford lo hizo un auto más fácil de conducir en calle de lo que era anteriormente y lo ha hecho sin mermar en su capacidades deportivas.

Algo que será rápidamente evidente para quien ha utilizado deportivos en los pasados años es que es un auto relativamente cómodo. La suspensión es más suave de lo que se pudiera esperar y aunque sigue teniendo un toque deportivo resulta cómoda incluso en las calles de nuestro país. La suspensión independiente en el eje trasero y la calibración de resortes, amortiguadores y barras han dado un buen resultado.

Y sigue siendo un auto bastante rápido; con 435 caballos y 400 lb-pie de torque no podría ser de otra forma. Además es una potencia muy aprovechable, pues se puede poner en el pavimento con relativa facilidad. Sigue demandando de atención cuando se quiere un alto desempeño, pero ahora es más fácil lograr ese alto desempeño.

Sin duda el Mustang es un auto para entusiastas y tiene limitaciones en temas como espacio y consumo. Pero es un auto con el que se puede convivir diariamente. En cuanto a manual o automático; esto dependerá del trayecto diario del conductor. A fin de cuentas el Mustang es uno de esos autos en donde el dueño lo utilizará como su único vehículo y la transmisión automática, aunque quita sensaciones no deja de dar comodidad.

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