Urge un cambio en la policía

Por más que busco encontrarle una explicación lógica al momento en el que los policías deciden utilizar sus armas contra una persona, no encuentro la forma de justificar que un oficial, debidamente entrenado, decida disparar a matar contra un niño de 14 años, como ocurrió este martes en Boyle Heights, donde Jesse Romero perdió la vida en un enfrentamiento con agentes del LAPD.

Yo no digo que las víctimas de la policía hayan sido inocentes. Tampoco sé si eran culpables. Lo que sí sé es que no deberían morir a tan temprana edad, sin la posibilidad de tener una segunda oportunidad.

No dudo que los agentes vivan bajo un nivel d estrés enorme cuando patrullan zonas peligrosas de la ciudad, zonas donde las pandillas se disputan el tráfico de drogas y otros negocios ilícitos. No dudo nada de eso.

Sin embargo, creo que el entrenamiento que han recibido los hace reaccionar con fuerza excesiva en casos que podrían resolverse de otra manera.

Mientras no haya un cambio en las prácticas policiales, por más cámaras y supervisión ciudadana que existan, el uso excesivo y letal de fuerza seguirá ofendiendo y dañando a las diferentes comunidades que forman esta ciudad.

Escríbame a: amaciel@hoyllc.com

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